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Julio 5 de  2007

Las Marcha que Faltan
Por: Libardo García Gallego/Colombia

Hoy  jueves 5 de Julio en varias ciudades de Colombia se realizarán nutridas marchas de solidaridad contra el secuestro, sus víctimas y familiares, para exigirle a las FARC la devolución inmediata de los cadáveres de los 11 diputados asesinados el 18 de junio y la libertad de todos los retenidos por esa guerrilla. El presidente Alvaraco le ha colgado otro objetivo: exigir al gobierno firmeza en su decisión de destruir ese grupo “terrorista”, sin propiciar acuerdos humanitarios, ni despejes, y apoyar el rescate a sangre y fuego de los secuestrados por esos “criminales”.
 
Nadie duda del éxito de la astuta perorata gubernamental que le achaca a las FARC todos los males padecidos por el pueblo colombiano. Uribe Balas, además del manido argumento según el cual las FARC abandonaron los ideales políticos que les dieron origen, distorsionando la verdad histórica, añade que las guerrillas son culpables del surgimiento de los paramilitares y del estancamiento de la inversión social. Y agrega que las fuerzas militares son patrióticas porque defienden a todos los colombianos cuando ellas están dedicadas exclusivamente a defender los intereses del grupúsculo dueño de todo. Lo malo es que buena parte de los compatriotas se tragan estos cuentos y los repiten cual bandadas de cotorras y arrendajos.
 
A esos simplismos reduce el gobierno los diagnósticos serios que sobre muestro país han realizado renombrados estudiosos del mundo científico, académico y político. Mientras éstos dicen que en Colombia nunca ha existido democracia, Alvaraco sostiene que aquí tenemos una “democracia profunda”; mientras éstos nos dicen que la desigualdad social es abismal, el gobierno se empeña en que ésta en vez de aumentar ha disminuido; mientras éstos demuestran las inconveniencias del TLC con Estados Unidos, el gobierno pro gringo se empecina en atribuirle supuestas bondades. Y así, ad infinitum. Para los detentadores de nuestras riquezas, el gobierno de Uribe Balas es un modelo de administración excelente. Claro! Para ese grupito de privilegiados es lo mejor. Lo peor es que los excluidos, los pobres y miserables también lo consideren bueno para ellos.
 
La desinformación, promovida desde la escuela y a través de los medios, es uno de los mayores problemas colombianos. Al gobierno y su clase no les interesa coger el toro por los cuernos, siempre lo agarran  por la cola, y el pueblo alienado los aplaude cual si fuesen héroes. Ahora resulta que a quienes luchan, así sea equivocadamente, por un país mejor, se les va a responsabilizar de  las masacres y de los miles de homicidios cometidos por las fuerzas militares y por los paramilitares, van a resultar hasta culpables del exterminio del partido creado por las mismas FARC, casi 5000 militantes de la Unión Patriótica, de los miles de sindicalistas asesinados, de las casi 30.000 ejecuciones extrajudiciales, de más de 6.500 desaparecidos y de más de 4 millones de desplazados. El gobierno y su clase no sólo estratifican los hogares, también establecen gradaciones ciudadanas, desde los de primera categoría y hasta los de sexta. Mañana el gobierno y su clase se integrarán a las marchas cívicas contra las FARC, pero nunca les ha pasado por la mente una manifestación popular contra el paramilitarismo y sus masacres o contra los crímenes cometidos por la fuerza pública. Es explicable, pues sería protestar contra ellos mismos.
 
Y menos se les ocurrirán marchas de solidaridad con los desplazados, con los desocupados, con los trabajadores del rebusque, o manifestaciones públicas exigiendo salud, educación y vivienda para todos los colombianos, o repique nacional de campanas y pitos por reforma agraria integral o por salarios dignos para todos o contra los altísimos salarios de Gerentes, Parlamentarios, Ministros, Magistrados etc.
 
En síntesis, los actos de Uribe Balas y su gobierno se apoyan en la doble moral burguesa que los inspira. El pueblo debe saber que aquéllos sólamente trabajan para beneficio de su propia clase, los demás que se mueran o se los lleve el diablo. He ahí el porqué de la eterna elusión de las verdaderas reformas que requiere el país, mientras la élite sigue concentrando para sí la tierra, las acciones, los empleos, las gabelas, los privilegios, … en contubernio con sus pares de los demás países capitalistas.