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Julio 10 de 2007

200 Añosde Lucha Antiimperialista
Por: MP Quebracho/Argentina

El 7 de julio de 1807 tenía lugar la rendición del General Británico John Withelocke, comandante de las fuerzas inglesas que habían desembarcado en las costas de Bs. As., precisamente en el fuerte Barragán, en Ensenada, el 28 de junio de ese mismo año, con la intención de apoderarse de la capital del entonces Virreinato del Río de La Plata. Lo lograron sólo durante 10 días: ese 7 de julio el ejército inglés era derrotado por los habitantes de la ciudad de Bs. As. por segunda vez en menos de dos años.

La derrota de las "invasiones inglesas" es uno de los hitos fundamentales de nuestra Historia Nacional, que es menospreciada por la Historia Oficial, porque marca la lucha victoriosa de nuestros patriotas contra el Imperio inglés, en pleno ascenso y el más fuerte de aquella época.

Pero en esta fecha no hay destellantes actos ni feriados nacionales; tan es así que no forman parte de ningún calendario oficial. Es coherente con la pretensión de ignorar al pueblo, de ningunear la fuerza y el heroísmo de la masa, expresadas tan claramente cuando los ingleses fueron vencidos en Bs. As.

< Las élites siempre prefieren el culto a la personalidad y al caudillo por sobre el esclarecimiento del potencial insurreccional y combatiente del pueblo todo. Resulta lógico que los pícaros que no quieren que el pueblo sepa de qué se trata se hagan los tontos ante las gestas de las masas.

Durante la guerra contra los ingleses de 1806 y 1807 se dieron algunos de los primeros pasos más concretos de la revolución independentista que abarcaría a toda la América colonizada por España.

La Corona Inglesa ambiciona el Río de la Plata

En aquellos años las dos principales potencias imperiales que competían en su afán conquistador eran Francia e Inglaterra. España y Francia, aliadas, fueron derrotadas por la Armada Británica en la Batalla de Trafalgar, en octubre de 1805.

En octubre de 1804 se había realizado una junta entre el primer ministro inglés William Pitt, el primer Lord del Almirantazgo, vizconde de Melville y el comodoro almirante sir Home Popham, lo que dio lugar a un memorando donde se fijó el plan para la toma de Buenos Aires.

Al mismo tiempo, en enero de 1806, los británicos toman la colonia holandesa de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Sir Home Popham participó de esa expedición y, más tarde, será uno de los que encabezará la primera invasión inglesa al Río de La Plata.


Primera derrota inglesa

En junio de 1806 la flota inglesa llega al Río de La Plata. ElVirrey Sobremonte había estimado como poco posible una invasión a Bs. As. por el calado de los barcos ingleses y la poca profundidad del puerto de Bs. As. y, entonces, decide fortalecer el Puerto de Montevideo, enviando allí a la mayor parte de los regimientos realistas.

El Brigadier General Thomas Carr Beresford, comandante de la intrépida infantería británica, había embarcado a 1400 de sus experimentados hombres en la flota que llegó al Río de La Plata.
El 25 de junio de 1806 los ingleses desembarcan en Quilmes y avanzan hacia Bs. As., venciendo con relativa facilidad las primeras resistencias de los destacamentos que quedaron en Bs. As.
Las tropas inglesas entran triunfales a la ciudad, el Virrey Sobremonte es apresado mientras huía hacia Córdoba y los invasores se apropian de los caudales. El día 27 de junio toman el Fuerte e izan la bandera inglesa.

Esos primeros reveses no desmoralizaron a los habitantes de Bs. As., sino que, por el contrario, comenzaron a organizarse y a luchar con creciente unidad y decisión.

Luego de un primer revés de Juan Martín de Pueyrredón en las chacras de Perdriel, donde fue atacado por un regimiento inglés, el ejército constituido por los reclutados por Pueyrredón más los que desembarcaron desde Uruguay bajo el mando del francés Santiago de Liniers, más otros 600 reunidos por Álzaga, más aquellos que se fueron sumando, llegó a tener unos 3000 hombres. El 11 de agosto, Liniers ordena avanzar hacia Bs. As. en varias columnas. Luego de un encarnizado combate, el 12 de agosto Beresford se rinde.

En la tropa de la resistencia hay varios de los que años más tarde serían caudillos en sus provincias, como Martín Miguel de Güemes, que toma de a caballo una cañonera inglesa varada cerca de la costa, Juan Bautista Bustos, que doblega una patrulla inglesa, o Juan Manuel de Rozas, que entonces tenía 13 años, y una gran parte de esa tropa sería protagonista en los sucesos de la Revolución de Mayo y en la conformación de los ejércitos libertadores.

Nuevo Poder, nuevos jefes

La victoria del pueblo de Bs. As. dejó en evidencia la ineptitud de Sobremonte y, al mismo tiempo, la capacidad de nuevos jefes surgidos en la lucha contra el invasor.

El 14 de agosto se celebró un Cabildo Abierto, que tenía por finalidad tomar previsiones para el caso de una nueva invasión. Ante la ausencia del Virrey Sobremonte, un Cabildo abierto otorgó a Liniers el mando militar de la ciudad, como corolario de una "pueblada" a cuyo frente iban Juan José Paso, Juan Martín Pueyrredón, Joaquín Campana y el actor José de Labarden.

Esta medida era claramente revolucionaria: el cabildo ejerciendo su soberanía, pasaba por encima de la voluntad del virrey.

Todos los habitantes de la capital se transformaron en milicianos. Liniers permitió que cada hombre llevara las armas a su casa y puso a cargo de cada jefe las municiones de cada unidad de combate.

Decía un escrito que circuló en 1806, que se atribuye a Mariano Moreno: "Si a pesar de haber sido conquistada la Ciudad por otro, no se temiera nueva invasión de los Enemigos: es decir, si la Guerra hubiera acabado, ó los ingleses hubiesen salido tan escarmentados, que probablemente, no se pudiera recelar que les quedase ganas de volver, convengo, que sin embargo del descuido, y abandono con que Sobremonte miró a Buenos Aires, podía tolerarse volviese a ejercer el cargo de gobernador y Capitán General, porque en este caso no había que temer de parte de los enemigos externos.

Más hallándose la ciudad amenazada de una nueva invasión, con el socorro que se sabe pidió el General Inglés al Cabo, o con el refuerzo, que es natural, le envíe de Londres  el Ministerio Inglés en virtud del Parte que le dio, de haber tomado felizmente la Plaza con un puñado de hombres; y habiendo al fin salido, aunque deshonrados, siempre ventajosos con los caudales que el marqués les envió, y otros que ellos se tomaron; los cuales se dieron prisa de poner inmediatamente a salvo, no sería prudencia, ni acertado en estas circunstancias volver a confiar la defensa de la Plaza a un jefe, que la miró con tanta indiferencia la vez pasada".

Así fue como se formaron los batallones de patricios, procedentes de Buenos Aires; los arribeños formado por los hombres del interior; el de pardos y morenos; a la vez que los españoles se agruparon en los cuerpos andaluces, catalanes, gallegos, vizcaínos y montañeses.
En cada milicia los jefes y oficiales fueron elegidos por sus integrantes democráticamente. Entre los jefes electos se destacaban algunos jóvenes criollos que accedían por primera vez a una posición de poder y popularidad. Allí estaban Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Martín Rodríguez, Hipólito Vieytes, Domingo French, Juan Martín de Pueyrredón y Antonio Luis Beruti.

Finalmente, el 10 de febrero de 1807, una Junta de Guerra depuso a Sobremonte, dispuso su encarcelamiento en Uruguay y decidió que Liniers quedara como jefe de todas las fuerzas. El 19 de febrero de ese año la Audiencia asumió el gobierno provisorio del virreinato. Ésta fue la primera resolución formal tomada localmente y no en España que designaba nuevas autoridades políticas en el Virreinato.

Los ingleses se preparan para invadir de nuevo

Pero la flota inglesa permanece en el Río de La Plata bloquendo a Montevideo y a Buenos Aires y esperando refuerzos para volver a invadir. El general Samuel Auchmuty zarpó de Inglaterra en octubre de 1806 con veinte naves rumbo al Río de la Plata. Cuando toma conocimiento, en Río de Janeiro, que la flota inglesa tomó Maldonado, en Uruguay, apresura su viaje para aprovechar esta circunstancia, llegando a Maldonado el 5 de enero de 1807, reforzando así la presencia británica con el objetivo de una nueva invasión.

El 16 de enero desembarcan en Montevideo y el 19 de enero los británicos, que en total suman más de 12.000 hombres, inician el avance arrollando a las tropas con las que Sobremonte había intentado detenerlos. Nuevamente el virrey huye hacia el interior, abandonando a Montevideo a su propia suerte.

Finalmente, el 28 de junio John Withelocke, con 8.000 hombres, inició su ataque a la ciudad de Bs. As. Liniers fue derrotado en los Corrales de Miserere pero la resistencia, que contaba con 5 mil infantes, mil jinetes, 700 artilleros y 53 piezas de artillería, continuó, con al destacada actuación de Martín de Álzaga, que era el alcalde de la ciudad, y terminó por vencer una vez más a uno de los ejércitos más poderosos de la época.

Pueblo en armas y unidad combativa

El 7 de Julio de 1807 las fuerzas armadas inglesas se retiraban del Río de La Plata, después de haber sufrido cientos de bajas. En los anales del Reino Unido ésta humillante derrota es minimizada con mil mentiras respecto de cómo es que fueron abatidas por fuerzas militares recién constituidas y por el pueblo rioplatense movilizado en su conjunto.

Es el mismo estupor que tuvieron los yanquis en Vietnam, en Cuba o en Irak. Un pueblo unido para combatir contra un invasor es invencible.

Hace doscientos años el pueblo de Bs. As. daba los primeros pasos que fecundarían de soberanía el camino de la independencia y que significaban también el avance en formas democráticas de gobierno.

Hoy, el imperialismo y sus cipayos locales, los kirchner, los menem, los macri, los sobisch, los perez companc…, son quienes les garantizan y se benefician con el saqueo de REPSOL, Monsanto, Cargill, Panamerican Energy, Barrick Gold…

Pero también hoy, como hace 200 años, somos miles los argentinos, los patriotas que luchamos para echarlos a todos, esta vez sí definitivamente.