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Julio 20 de 2007

Efectivamente, no hay nada que celebrar
Por CUT y JJCC/ Chile

Los medios de comunicación nacional han demostrado un inusitado interés en informar acerca de las atrocidades que a diario ocurren en Colombia, país sumergido en una violenta guerra de liberación nacional, y lo hacen a propósito de la celebración de los 43 años que recientemente han cumplido las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP).


Han transcurrido ya 43 años desde que un grupo de hombres y mujeres –encabezados por Manuel Marulanda- decidieron defender su tierra y terminar de esta forma con el oprobio y la exclusión a la que eran sometidos por sucesivos gobiernos corruptos, establecidos al servicio del imperialismo norteamericano.

Con este fin se crea el ejército revolucionario de las FARC, que actualmente cuenta con el reconocimiento de fuerza beligerante a nivel internacional, cuya estructura se encuentra en condiciones de derrotar, por la vía militar, a los sostenedores del modelo de exclusión y muerte impulsado por el Presidente Uribe, cuyo gobierno está fuertemente vinculado con el narcotráfico y el paramilitarismo.
Nadie celebra en este aniversario, como nadie puede celebrar que Colombia se transforme en el ojo de un huracán de muerte y desplazamiento poblacional.

Nadie puede celebrar que a instancias del Estado colombiano se asesine a dirigentes sindicales por el sólo hecho de defender los intereses de la clase obrera, con lo que la calidad de dirigente social se hace sinónimo de muerte, desaparición y vejámenes; situación avalada por las estadísticas que señalan que sesenta de cada cien sindicalistas que mueren en el mundo lo hacen en Colombia.


No se puede celebrar que exista millones de desplazados a causa de una guerra dispar, donde por un lado están los que luchan por la vida y la defensa de los derechos humanos y, por el otro, fuerzas de un ejército establecido en defensa de intereses de la oligarquía, apoyado por paramilitares entrenados y financiados desde el Estado colombiano que, contrariando su deber de defensa de la independencia y autonomía, se pone al servicio del imperialismo norteamericano.
Para que podamos celebrar esta situación debe terminar.

Será un acto de regocijo compartido el urgente y necesario intercambio humanitario, pero un intercambio real, con entrega de los verdaderos actores involucrados en el conflicto, y no supuestas liberaciones unilaterales, cuya farsa queda de manifiesto al poco andar. Un intercambio real implica hacerlo sobre suelo despejado, con interlocutores válidos para ambas partes y que permita el reencuentro de los prisioneros con su gente y el de Colombia con la libertad.
Es imperativo que Uribe, el gestor de la narco-para-política, escuche el clamor mundial y cese los burdos intentos de rescate de prisioneros, principal causa de muertes innecesarias, que no son más que empresas para financiar a inescrupulosos cazadores de recompensas, torpes monigotes principiantes. La trágica y lamentable muerte de los once diputados regionales no puede ser en vano. ¡Ha llegado la hora del intercambio de prisioneros!

Efectivamente, no hay nada que celebrar mientras Colombia sea un país en cuyos aeropuertos internacionales flamea la bandera negra, símbolo de la peligrosidad que supone arribar sobre ese suelo.
Sólo nos queda la alegría de saber que, a pesar de las difíciles condiciones imperantes hoy en día, existe un ejército de hombres y mujeres libres que dedican su vida y su esfuerzo para terminar con las cadenas de la muerte, el narcotráfico, el paramilitarismo y la corruptela política. Tenemos la tranquilidad de saber que hay quienes llevan luchando muchos años, y no dejarán de hacerlo, para transformar a Colombia en una patria libre y soberana, dueña de sus recursos naturales y constructora de su propio destino. Así lo han jurado los farianos y su promesa se cumplirá pronto, cuando llegue el día de la victoria final. Sin lugar a dudas, ese día, en todas partes del mundo, habrá una gran fiesta.


Sergio Sepúlveda S.
Secretario General JJ.CC. Consejero Nacional CUT-Chile  
www.jjcc.cl
Noticias July 13th, 2007