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Julio 7 de 2007

El Gobierno también es Culpable, el Gobierno es Asesino
Por: ONAGA/Juventud Comunista/Colombia

Si bien se debe señalar a las FARC como responsables de la muerte de los once  diputados del Valle, es preciso también, señalar al gobierno nacional como tan o más culpable  que este grupo insurgente.

A pesar de la hipócritas  indignación que mostró Álvaro Uribe Vélez  tras  conocer el comunicado de la comunidad europea, donde Suiza, España y Francia, reconocen  tanto a las FARC como al gobierno colombiano  de ser los culpables del deceso  de los políticos; y a pesar  de que los medios de comunicación, en especial los canales privados de televisión,  leales al régimen uribista, se han encargado de implementar una masiva campaña  para difundir la supuesta  inocencia  del gobierno en estos hechos, disfrazándola  de un enérgico rechazo al secuestro, hoy el pueblo colombiano y en especial, y en especial las familias de todos los secuestrados, deben reconocer la responsabilidad de Uribe en el secuestro y posterior asesinato de los once políticos.

Si, el gobierno es culpable, por su negligencia, o cómo explicar entonces que once figuras políticas sean  secuestradas  a plena luz del día, de un edificio, que en teoría debería ser uno de los mas custodiados, que esta ubicado en el centro de una de las ciudades más  grandes de Colombia, y peor aun, en le marco de una política de seguridad democrática, que, como decía el mismo  el gobierno, tan exitosa había resultado  contra el secuestro. Pero lo más  irónico  es que las FARC se hayan paseado en un bus (camión) lleno de secuestrados por todo Cali, en las narices de las autoridades, y nadie se haya percatado.

El gobierno es culpable, por su falta de voluntad política, por que de nada valieron los clamores de las familias de los secuestrados, de las organizaciones de DD.HH  de la comunidad europea, y del pueblo colombiano en general que suplicaban por un intercambio humanitario, porque este gobierno, bélico y guerrerista, siempre ha mostrado una actitud desafiante y autoritaria, y prefirió  que  nuestros secuestrados se pudrieran en la selva antes de ceder en el tema del intercambio humanitario.

Cómo es posible que hoy el gobierno derrame lagrimas de cocodrilo por la suerte de los diputados, mientras  ayer ni el llanto de las familias de estos hombres, logro conmover su ”corazón grande,” optando, como ya nos tiene  acostumbrados  por su “mano firme”

Finalmente es bueno también preguntarse ¿Por qué de manera tan repentina y sospechosa, los medios de comunicación hoy nos presentan una “conciencia social tan desinteresada”? ¿Por qué convocan a realizar diferentes actos de rechazo y condena a los “crímenes”  de las FARC? cuando en el pasado nunca hicieron un llamado a manifestarse en contra de las múltiples masacres de los paramilitares,  ¿Por qué cuando el ejercito colombiano asesina campesinos, los medios   no convocan a  multitudinarias marchas? o ¿ por qué  cuando los paras amenazan y asesinan indígenas, estudiantes, sindicalistas y/o  campesinos no hacen un estruendoso llamado a la solidaridad  del pueblo colombiano?

Evidentemente debemos sumarnos  a aquellas voces que piden la liberación de todos los secuestrados,  pero es bueno también reconocer  hasta  que punto los medios pasan de la altruista solidaridad al cínico encubrimiento de la verdad, para favorecer  aun gobierno, que como lo ha demostrado durante todos sus años de mandato, poco o nada le importa la suerte  de nuestros compatriotas secuestrados en las selvas colombianas.