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Septiembre 25 de 2007

Los que conspiraron  desde adentro contra el M-19,  la AD M-19; son los mismos que inmovilizan al PDA.
Por:
Jaime A Moreno/ABP Colombia

No es fácil  comprender porque desde diferentes sectores, con idénticos dardos se dispara al unísono bajo las ordenes del mismo director de orquesta contra el sector Unitario y avanzado del Polo democrático alternativo, PDA, del cual realmente deviene su existencia, sin retrotraerse a un hecho que la historia oficial quiere enterrar con el auspicio de  individuos bien apadrinados mediáticamente  interesados en que el país olvide y entierre para siempre la orgía de sangre padecida por los revolucionarios del M-19, paradójicamente uno a uno de ellos asesinados fuera de combate, en misteriosos hechos por  los cuales no hubo ninguna investigación y  ningún librito de los tantos publicados con financiación estatal se ocupo del tema, pretendiendo que  con ello desaparecerán los sueños.

El M-19 desmovilizado después del crimen de Pizarro,  fue una negación absoluta del M-19 y su proyecto político histórico. Como por arte de magia surgieron entre los rescoldos algunos voceros apuntalados  artificiosamente por el establecimiento  que se tomaron las directrices políticas para  asestarle la puñalada final al  que fue  un proyecto con calado en el alma nacional como  gran esperanza de los oprimidos.

Por ello es pertinente recordar los hechos del palacio de justicia y sus consecuencias en el deterioro filosófico, político e ideológico del proyecto que nació plenamente Bolivariano, materialista, antiimperialista, clasista, socialista y con matices anapistas . Hubo circunstancias en que confluyen elementos contradictorios altamente significativos que indican  que hubo una conspiración con lasos internos en el  M-19, que facilito los planes para que en el palacio de justicia se perdiera la columna vertebral del aparato político e ideológico del M-19. Es relevante que el gobierno teniendo información sobre la intención de que el M-19 en la operación Antonio Nariño iba a tomarse el Palacio de Justicia para exigir un juicio por traición  a  Belisario Betancourt y su gobierno,  permitiera o no abortara dicho plan, seguramente con la intención de deshacerse de todo un grupo humano muy cualificado que supuestamente, bajo la mirada del régimen incluía a algunos magistrados demócratas proclives a que en Colombia hubiese una apertura democrática, y que bajo presión estarían dispuestos a enjuiciarlo por  traicionar los acuerdos . Sistemáticamente comenzaron a ser asesinados en distintas ciudades y campos del país  decenas de militantes del M-19 que habían salido de la  clandestinidad  en los famosos campamentos de paz.
 
Para esa época el M-19 estaba infiltrado hasta los tuétanos por el aparato de inteligencia militar, algunos de sus dirigentes hasta con rango de comandantes eran agentes encubiertos con bajísima formación política que inducían a los militantes de base a la inanidad política, a las acciones para la foto y a la bacaneria, mientras caían asesinados en “misteriosos” operativos fuera de combate, obviamente con complicidades internas  de alto nivel jerárquico, uno a uno  los dirigentes  de la columna vertebral del M-19 revolucionario:  Jaime Bateman Cayón, Afranio Parra, Iván Marino Ospina,  Álvaro Fayad, Gustavo Arias Londoño, Jaime Bermeo, Sylvia, Israel Santamaría, Gerardo Quevedo cobos, y un gigantesco etc.,  para terminar con Carlos Pizarro León Gómez cuyo asesinato en pleno vuelo, supuestamente protegido por mas de 20 escoltas, delante de todo el mundo,  sin ningún escrúpulo; evidenciaba la  saña, el odio de la oligarquía por acabar el ultimo vestigio que quedaba de ese M-19 que se había metido en el corazón y en la razón de todo un pueblo.

 ¿Por qué después de mas de 10 años de ocurrido su magnicidio a casi  nadie de ningún sector político les ha interesado el esclarecimiento de ese crimen oficial?, ¿acaso era una vida que se le debía pagar al régimen por intentar opciones distintas a la guerra?
Estos dirigentes asesinados fueron consecuentes con las luchas de los demás revolucionarios: FARC-EP, ELN,  EPL (organización que sufrió  la misma infiltración hasta lograr su desintegración) y demás organizaciones populares que osaran luchar por la justicia social y confrontar al sistema.
Cuando Bateman, máximo y natural comandante de M-19, se refería a los otros revolucionarios alzados en armas  los trataba como hermanos de lucha e hijos del pueblo, jamás uso una palabra de descalificación sectaria contra ellos, como tampoco lo hicieron Afranio, Iván Marino, Boris, Fayad, Pizarro y otros. Era de tal fuerza y convicción revolucionaria la propuesta política, que el M-19 hizo parte de la  coordinadora nacional guerrillera, CNG Simón Bolívar. Hoy sus auto proclamados “antiguos dirigentes” pretenden eliminar  de la memoria colectiva semejante realidad histórica y política.

Al recordar como en los días cercanos al palacio de justicia fueron asesinados bárbaramente por el ejercito y la policía 12 jóvenes milicianos   después de  sustraer y repartir bolsas de leche entre la población pobre del barrio Diana Turbay al sur oriente de Bogota. Los jóvenes,   refugiados en el vecindario y en pleno estado de indefensión fueron sacados de las casas y fusilados ahí mismos por el ejército, algunos con más de 50 disparos en la cabeza. “Defendiendo la democracia Maestro rezaba el parte de guerra militar”. Era manifiesto que la represión incluía a la base social que protegía a los militantes. La orden era cero detenidos en aras de   acabar de raíz con el M-19 demócrata y revolucionario por encima de cualquier circunstancia ética y política.

Conocer estos elementos nos acercan a comprender porque después de la orgía de sangre, el M-19 resultante de los Navarro, Patiño, Petro, Pineda, Vera, Arjaid, Pabón, Bustamante, Parra, Cuesta, etc.,   Era solamente una caricatura derechizada dispuesta a enterrar políticamente al M-19, y a utilizar su memoria para el beneficio propio.
La AD-M-19, alianza democrática M-19, fue el instrumento apropiado para tal fin. Nació para morirse, su propuesta ya estaba desconectada del país real, de los sueños de la gente, no representaba a los excluidos. De su lenguaje fueron desapareciendo las palabras: igualdad, inclusión, libertad, humanismo, justicia social, soberanía, lucha de clases, emancipación, revolución, socialismo, comunismo, derechos políticos, rebelión, lucha armada etc. mientras emergían súbitamente los vocablos sociedad civil, concertación, igualitarismo,  violentos, dinosaurios, fuera de moda, buenos y malos, contrición,  valió la pena, pedir perdón,  conciliación, constitución del 91, comunidad, leyes del mercado etc.,  coincidiendo con toda la teoría neoliberal fascista  libertaria posesiva  y hedonista.

La constitución del 91 fue una fachada bien montada, vendida como una panacea cuyos artículos más avanzados provinieron paradójicamente del bipartidismo: Álvaro Gómez, Lleras de la Fuente, Álvaro Leiva y uno que otro colado como  Álvaro Echeverri Uruburu, German Rojas niño,   la remozaron de  apariencia  avanzada. Fue el paraguas perfecto para que en nombre de ella Cesar Gaviria, Andrés  Pastrana y Uribe saquearan  la riqueza publica: y la salud, la educación, las pensiones, las cesantías, las vías, los puertos, los aeropuertos etc., se  convirtieran en un lujurioso negocio privado nacional y transnacional en contra de los intereses del pueblo.
 El pueblo fue dándose cuenta que las diferencias en la asamblea nacional constituyente fueron una pelea entre comadres,  vino la deserción, la desesperanza y el desconsuelo. El maridaje se fortalecía con la toma a casa verde en esos días .
Basta recordar  la confección de la lista para la constituyente de la AD M-19. El cacique Navarro Wolf y su sequito, incluyeron  calculadamente solo a la gente que defendía profundamente al establecimiento, por ello los 900000 votos que eligieron 19 constituyentes,  el 90 por ciento de ellos  representaba los intereses del capital, esa sola cínica maniobra mostraba la catadura de los nuevos farsantes, para que no se osara cambios de fondo. Nombres como Angelino Garzón, Abel Rodríguez, Héctor Pineda, Rosemberg Pabón, Maria Teresa Garcés,   Oti  Patiño, extraño y “oscuro comandante del M19”: Personaje siniestro que merece un libro completo para describirlo: nadie lo Eligio pero se “auto proclamo con ayuda estatal”, representante vitalicio de la militancia por mandato divino; Bajo sus auspicios se dilapidaron la plata oficial de la militancia en conexidad con los gobiernos  y sus “amigotes”; se entiende porque hoy, desenmascarados, nada habría en esperar, que la constitución del 91, se hiciese en beneficio del pueblo.

Lo que comenzó como una organización profundamente revolucionaria terminó siendo una organización olímpicamente reaccionaria: Desclasada, electorera, despolitizada,  desconectada de las masas, Antibolivarina, antisocialista, antidemocrática, testaferra, al servicio de nuevos viejos caciques que hoy subvierten al PDA. Aprendimos, como legado histórico, que la connivencia con la pequeña burguesía solo es posible transitoriamente si se tiene un mismo enemigo de clase.

Uno que otro dirigente sobreviviente que intento hacer política clasista fue asesinado, otros fueron excluidos en  lo económico,  político, académico y hoy viven en el día a día de la supervivencia económica,  otros buscaron refugio para sobrevivir en el exilio sin comprender a cabalidad que fue lo que paso. A donde fue a parar semejante  esfuerzo historio.
La decadencia sistémica en lo político e ideológico acaecido dentro del M-19, es el resultado  de la degradación conceptual de los mandos auspiciada desde afuera; la insuficiencia intelectual y el desconocimiento del materialismo histórico y dialéctico como arma contra todos los idealismos, y el golpe de mano criminal asestado al proyecto histórico.  Los dirigentes  que aparecieron como por encanto en el ultimo periodo antes y después de la desmovilización ya tenían claro que deberían apoyar a Francisco Santos en su proyecto de diez millones de votos contra los violentos. Ya la violencia revolucionaria no era estructural ni provenía de la injusticia social, sino que apareció una nueva categoría de nuevos violentos: los luchadores, los guerrilleros y los pensadores consecuentes etc. Entonces no había nada que cambiar sino deslindarse de los rebeldes de este país para satanizarlos y negarles sus luchas.
 
 La síntesis histórica de este episodio nos servirá para entender porque quienes  jugaron bajo ese esquema intentaran repetirlo nuevamente con el PDA. De ahí que los  primeros dardos contra la unidad  provengan del mismo  sector minoritario y sin masas que oficia desde el mismo Polo. Ellos abren el camino para que el establecimiento se meta en el debate interno del polo matando varios pájaros con el mismo tiro: Desvían la atención sobre la  narcoparapolitica,  deslegitiman a los candidatos unitarios de PDA y obligan a in visibilizar el conflicto en su estrategia para que no haya ningún acercamiento con las FARC-EP, entienden que desaparecerán  históricamente como representantes del sector popular.

La posibilidad de negociar el conflicto genera escozor, urticaria en la oligarquía y sus aliados. Por ello, la mezquindad con que se presenta el debate artificial sobre la combinación de las formas de lucha, es una advertencia perentoria a quienes entienden coherentemente la historia colombiana, para no ser calificados como cómplices del terrorismo, y se “legalice”  un nuevo genocidio político.

El calificativo de terroristas de escritorio declarado por Uribe Vélez fue el punto final de una etapa  en la cual el señor Petro que fungía como opositor, una minoría socialdemócrata de derecha  recibieron la orden de deslindarse de la postura del PDA interesada en asumir una posición de cara a construir unas nuevas reglas de juego para la paz. La contradicción subyacente indica que a mayor acompañamiento al IH y a  propuestas políticas de fondo para los inaplazables problemas del país,  mayor fuerza para romper al Polo y como hecho sucedáneo quitarse a Carlos Gaviria de la presidencia, toda vez que sus posturas filosóficas y su independencia política hacen que sea imposible imputarle el hecho de tener algún vinculo con el movimiento insurgente, cualquier otro candidato por el momento, no daría la talla unitaria y progresista y no aguantaría las presiones del establecimiento decidido a convertir al PDA, en un desdibujado Polito adecuado a las lealtades del sistema de partidos bipartidista.
 Hasta ahora van ganando la batalla inmovilizando y sustrayendo al PDA del Intercambio Humanitario e imposibilitando cualquier vinculo con Venezuela Bolivariana, en contra de la voluntad popular. Ello explica que paradójicamente el papel del IH,  lo  asuma la liberal Piedad Córdoba y la auspicien cúpulas del establecimiento como sin querer queriendo,  muy cuidadosos para evitar vínculos entre las bases sociales colombianas y el proyecto Bolivariano al que le tienen terror de verdad.
 La portada de la ultima revista  Semana muestra a cabalidad las intenciones del régimen de imponerle al país el modelo de oposición que el establecimiento se aguanta, la mas rancia y asesina oligarquía con sus espadachines y testaferros  de oficio coloca a Pardo Rueda, Maria Emma, los Garzones, Gustavo Petro, falto seguramente José Obdulio Gaviria, Rosemberg Pavón, Navarro, uno que otro empresario, los directores de noticias de RCN, caracol, el tiempo, el colombiano, y la iglesia católica representada en la foto por monseñor Pedro Pubiano: la verdadera oposición democrática al sistema y a Uribe. ¡Cinismo Puro!

  Es comprensible que el señor Gustavo Petro no se si queriendo salvarle la vida a muchos o previniendo a otros para que se vayan a la diáspora y despejen el camino a sus sueños de dictadorzuelo, este pidiendo como gran prócer: “Por su futuro,  condenen a los terroristas de las FARC en los términos que nos apetecen o si no nadie responderá por sus vidas”. Muestra a cabalidad la caricatura del estado Terminal de la famosa democracia colombiana y su río revuelto de asesinos intelectuales. Buitres con piel de oveja
Desafortunadamente el premoderno régimen colombiano no esta maduro para aceptar una  oposición democrática real con opción de hacerse al gobierno. Ha combatido desde el huevo a cualquier organización de naturaleza clasista que vele por los intereses del pueblo. Son tantos los compromisos consigo mismos por la criminalidad desatada para mantenerse en el poder, que esa perspectiva es aun distante. Un PDA unitario con pueblo, con estudiosos, con pensadores, con ideas, comprometido con la causa popular, que entienda que la combinación de las formas de lucha fue una imposición del régimen al pueblo, es el que estará en el corazón de los desheredados de Colombia, lo demás son espejismos y sueños burgueses.

Movimiento de carácter nacionalista con rasgos populistas e indefinido ideológicamente. 

Historia de una traición, Laura Restrepo

Lugar donde el secretariado de las FARC-EP, tenia su centro de operaciones.