julio 19 de 2007
El Mal Vecino
Por: Gabriela Beltrán/ABP Colombia
Ecuador confirmó su decisión de denunciar a Colombia ante el tribunal de la Haya, luego de que una comisión científica corroborará que las fumigaciones en la frontera como desenvolvimiento del Plan Colombia han producido numerosas enfermedades entre sus habitantes, contaminado sus aguas y producido el desplazamiento de cientos de campesinos tanto de Ecuador como de Colombia hacía el interior del país de Correa.
La cancillería colombiana ha hecho caso omiso a los múltiples llamados del vecino país obligando a estos no sólo a entablar la demanda ante una corte internacional sino a suspender relaciones diplomáticas hasta que sea corregida dicha situación.
Por otra parte, miembros venezolanos del Parlamento Latinoamericano luego de denuncia difundida por Rangel han solicitado a la fiscalía general de la República Bolivariana investigar el caso de los militares colombianos encontrados muertos en el Zulia. Según los Parlamentarios estos se encontraban en el país realizando operaciones de inteligencia. Heinz Dieterich ya había hecho esta misma denuncia un par de semanas antes que Rangel, en La Jornada.
Narciso Isa Conde en artículo publicado en la ABP (Venezuela: La cortina de humo de una nueva conspiración) había advertido el interés desestabilizador del proceso revolucionario por parte del estado colombiano implicado desde sus más altos dirigentes en la infiltración de los dos militares.
La revista colombiana Semana, pocos días después de hallados los cuerpos de los militares en el mes de abril, asguró que estos se encontraban haciendo labores de inteligencia en Venezuela. Los exalta como dos ejemplares patriotas que murieron en el anonimato realizando tareas de importancia vital para el país. Cosa extraña, Semana (cuyo director fue acusado de recibir dinero del paramilitarismo) no volvió a mencionar nunca más el tema.
Para completar el cuadro de la injerencia colombiana, en informe realizado por los corresponsales venezolanos de la ABP se ha determinado la presencia de paramilitares en las zonas del Catatumbo y Zulia que en colaboración con miembros de las policias locales, fungen como informantes de los organismos de inteligencia colombianos..
A diferencia de Correa con el caso de las fumigaciones, en el caso de los militares, ni Chávez ni Uribe han dado declaraciones explicitas sobre la cuestión, si bien es clara la intrusión del Estado colombiano en Venezuela.
El secuestro de Rodrigo Granda que sí puso en serias dificultades las relaciones de estos dos países no ha sido el único. En el año 2005 se presentaron tres casos de secuestro a colombianos residentes y nacionalizados en Venezuela que actualmente cumplen condenas en cárceles colombianas. Sin contar los casos no reportados.
Colombia el mal vecino, además de constituirse en el eje contrarevolucionario que amenaza los procesos populares que se gestan en Ecuador y Venezuela, en el despliegue del terrorismo estatal expulsa diariamente miles de colombianos que arriban a Ecuador y Venezuela por carreteras y trochas huyendo de la violencia paramilitar, de las amenazas y asesinatos selectivos; colombianos que suman a su tragedia el drama del exilio y la ilegalidad.
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