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Junio 15 de 2007

Relación Inversionista Transnacional, y el Estado Costarricense
Por: Juan Carlos Rodríguez Aguilar Codirector de programa radial Polémico/ Costa Rica

En la nación del 1 de abril, en la página 35 a , aparece un articulo del abogado Allan Thompson Chacón; en donde analiza la relación inversionista – transnacional norteamericana y al estado costarricense. El señor Thompson trata de explicar que en el capítulo 10 “inversión” el estado, en este caso Costa Rica,   debe respetar lo que él llama “principios”.
 ¿Y cuáles son esos principios?

1.      Trato nacional: la empresa foránea y su capital piden trato igual al que se le da  a las empresas nacionales y su capital; llámense también instituciones del estado.
 2.      Nación más favorecida: las transnacionales exigen para sus empresas y su capital un trato más favorable que el que se le da a las empresas nacionales y extranjeras ya establecidas. lo que él llama trato justo e indemnización.

Este señor Thompson ¿a qué llama principios? serán acciones en donde el estado tiene que comprometer su futuro desarrollo, solo para saciar el enorme interés de estas transacionales en que nadie les impida explotar nuestros recursos naturales. o será además que las empresas se movilicen a su antojo por nuestro país. que ante el TLC quedaría prácticamente colonizado nuestro país.

Pero, qué pasa si un inversionista extranjero por explotar por ejemplo, el oro en las crucitas (región de San Carlos), el petróleo que posee Talamanca o el gas del subsuelo marino, para citar solo tres ejemplos y que por acción de esta explotación, la riqueza ecológica en zonas de vital importancia para el desarrollo turístico y que su explotación dañara ese tesoro que es nuestra biodiversidad. y no menos grave aún el interés de estas transnacionales de apoyo en dichos principios para evitar el pago de tributos, recordemos que si extraen el oro de las crucitas, el petróleo de Talamanca o el gas del subsuelo marino, éstos productos se irían de nuestro país sin pagar los tributos justos.

Ahora bien,   si el estado en un momento determinado decide aplicar un tributo a estas explotaciones para recuperar por ejemplo la biodiversidad perdida o amenazada, es muy probable que estas transnacionales vean amenazadas sus ganancias y se atrevan a pedir un arbitraje.

Polémico considera que desde este punto de vista los tales principios de que nos habla el señor Allan Thompson serían en realidad privilegios que costa rica a través del TLC le entregaría a estas empresas, alegando según justifica este señor: asegurar la inversión efectuada por dichas empresas.

Quiero recordarle a este señor que las grandes compañías transnacionales establecidas en nuestro país  solo han querido saquear nuestro pueblo, a cambio solo dejan los salarios miserables que en la mayoría de los casos pagan, obligando a nuestros trabajadores a trabajar en condiciones difíciles. Por otro lado, Thompson trata de darle valor a lo que él llama principios y justifica que el arbitraje no es discriminatorio hacia el inversionista nacional y dice que: el inversionista nacional y el estado pueden pactar un arbitraje e inmediatamente sale en defensa de la transnacional, aduciendo que el inversionista extranjero no está familiarizado con el sistema legal y judicial de nuestro país, queriendo decir con esto que está en desventaja. Nada más descabellado que esta justificación. o acaso nuestros empresarios cuando hacen negocios en la nación del norte pueden pedir semejante exigencia.

Polémico le recuerda a este abogado que cada país tiene su legislación y sus tribunales y que en el caso de costa rica y de estados unidos son harto conocidos los reglamentos en materia de comercio.

No es acaso que con esto lo que buscan las transnacionales son ventajas vergonzosas para hacer con nuestro país pobre lo que les viene en gana y a perpetuidad, lo más grave.  Hipotecando el verdadero desarrollo que necesita nuestra nación.

Pero hay más, con el asunto del arbitraje nuestro país pierde soberanía al quedar nuestros tribunales de justicia en la gradería de sol, espectando cómo se comen las transnacionales a un país pequeño como costa rica o el resto de las naciones de centroamérica, en el circo montado por ellos llamado “comisión del TLC” con sede en Miami donde de la forma más desgraciada estas transnacionales si están familiarizadas, están en su patio, o sea nadie les cuestionará ningún acto, aunque con ello el país se perjudique. aún así este señor en su artículo insiste que no se trata de excluir a los tribunales de justicia costarricense, o aplicar leyes de otro país.

Polémico se pregunta: acaso este maldito tratado de libre comercio “no es al fin y al cabo una imposición  de la poderosa nación del norte y que ante todo, lo que persigue estados unidos es obtener a perpetuidad sus recursos naturales, no solo de costa rica sino de toda América y que el TLC sería la constitución que regiría esta negociación.

Es preciso mencionar que la sala constitucional según dice en su artículo el señor Thompson, le da el visto bueno al arbitraje y que el estado a lo sumo podría estar obligado a pagar una indemnización y no a derogar una ley.
Polémico se preocupa por esto de la indemnización ya que las mismas son escandalosamente altas y prácticamente con ello asaltan a los países del tercer orden a favor de las naciones poderosas del primer orden. el caso más reciente es el de Guatemala y la demanda por cincuenta millones de dólares de una compañía ferrocarrilera; en colones esta suma son más de 25 mil millones de colones y con ello se podrían construir dos hospitales como el de Alajuela, pero estas altas condenas lo que en realidad buscan amedrentar a nuestros países, mediante el asalto legal llamado TLC.

Al final de su artículo, el señor trata de darnos un confite y expresa que si estados unidos trata de actuar arbitrariamente  o a violar obligaciones contenidas  en el TLC estaría más expuesta a demandas no solo por el TLC sino también por el principio de responsabilidad del estado, olvida este señor que el estado costarricense no puede cuestionar o demandar a ninguna transnacional norteamericana dentro del TLC. Solo las transnacionales pueden demandar al estado que polémico llama estado indefenso.

No es acaso mis amigos esto, burro amarrado contra tigre suelto.

Polémico con toda seguridad le dice a los costarricenses que este mal llamado tratado de libre comercio, ni es libre ni es de comercio. y que no hay absolutamente nada en lo cual nos beneficie. y que como muchas veces lo hemos dicho solo nos traerá miseria y pobreza a nuestro país.