logo alternativo  
Destacamos

 

  Octubre 8 de 2007

Recordar al Che
Por: Sharian Viteri /ABP Ecuador

Hoy quiero recordar al Che, quiero recordar al niño argentino que vivió en Córdova durante casi toda su niñez y adolescencia, quiero recordar  al chico que plantearía  su posición antiimperialista al participar a su familia su posición de no estar de acuerdo con la guerra que le declararía Argentina a la Alemania nazi en el 45, sosteniendo que dicho suceso se realizaba por la presión de EEUU.

Quiero recordar al estudiante de medicina que trabajó como asistente en  una clínica especialista en alergias, quiero recordar al  amigo de la militante comunista Berta Gilda en la facultad de Medicina

Quiero recordar al  joven  soñador, aventurero, idealista, dispuesto a recorrer el mundo, que saldría de Córdoba en moto en el 52, quiero recordar al polizonte en el buque carguero que lo llevaría Antofagasta en Chile, quiero recordar el encuentro en Lima con el médico comunista Hugo Pesce, discípulo de Carlos Mariategui, quiero recordar  el espíritu aventurero que lo caracterizaba, al navegar el Amazonas en una balsa que médicos y estudiantes le regalarían, quiero recordar al entrenador de fútbol en Leticia en Colombia, quiero recordar el avión que desde Caracas lo llevaría a Miami, donde lavaría platos, para luego volver a Argentina.

Quiero recordar las líneas que escribiría al regresó de su viaje “El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina. El que las ordena y pule, "yo", no soy yo; por lo menos no soy el mismo yo interior. Este vagar sin rumbo por nuestra "Mayúscula América" me ha cambiado más de lo que creí”.

Quiero recordar el segundo viaje que realizaría, saliendo de Buenos Aires, llegaría a La Paz a mirar el proceso latiente de revolución iniciaba por el Movimiento Nacionalista Revolucionario, quiero imaginarlo en Guayaquil compartiendo en una pensión con argentinos, quiero recordar la dedición que tomaría al llegar a Guatemala, para ver la revolución liderada por Jacobo Arbenz, quiero recordar la importancia de su decisión, pues esto le permitiría conocer a los exiliados del Moncada, por medio de Hilda Gadea, a la que conocería aquí.

Quiero recordar el libro que comenzaría a escribir en Guatemala “La función del médico en América Latina" en el que consideraba que la "medicina social preventiva" y el médico constituían un eje central para una transformación revolucionaria orientada a establecer una sociedad socialista”, quiero recordar su inscripción en las brigadas juveniles comunistas, con el nombre de Augusto Sandino, en donde patrullaría las calles de Guatemala, quiero recordar la enseñanza que nos dejaría como insignia “La traición sigue siendo patriotismo del ejército, y una vez más se prueba el aforismo que indica la liquidación del ejército como el verdadero principio de la democracia”, después de haber visto como traicionaron a Arbenz y diría más “Los periódicos de Las Américas publicaban mentiras. Ante todo, no hubo asesinato ni nada que se le parezca. Debería haber habido unos cuantos fusilamientos al comienzo pero es otra cosa. Si se hubieran producido esos fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver el golpe”.

Quiero recordarlo en México donde conocería a su compañero de lucha, quiero recordar   su entrega incondicional al proceso de cambio de nuestra América y del mundo, al haber ocultado su asma en entrenamientos militares, quiero recordar la honestidad que nos dejo como ejemplo al declarar cuando fueron arrestados que era comunista, que se estaba preparando para realizar una revolución en Cuba, y que era partidario de la lucha armada revolucionaria en América Latina”.

Quiero recordar el barco al que nombrarían Granma, en el se embarcarían hombres luchadores, y nos enseñaría como se embarcan los sueños, como se construyen y pelean, como se resiste en la trinchera, como llevar la esperanza, y como se llega a construir las utopías.

Quiero recordar la táctica y la astucia que aplicaría para conseguir que la CIA aportara al financiamiento de la revolución, quiero recordar el optimismo que tuvo, cuando al encaer el barco y al desembarcar y ser atacados por el ejército solo sobrevivieron 12 de los 86 guerrilleros, y solo tener 3 fusiles diría “ahora si triunfamos”.

Quiero recordar la firmeza con la que pelearía en la Sierra Maestra , a pesar de sus ataques de asma, quiero recordar su capacidad de mando, quiero recordar su valor y su firmeza en sus convicciones al fusilar al traidor que habría delatado la posición de la guerrilla.

Quiero recordar al precursor, al abolir el racismo, aceptando en sus filas a negros y guajiros, quiero recordar el espíritu de justicia social y de solidaridad que poseía, al introducir en la segunda columna a su cargo, denominada cuarta más tarde, clases de alfabetización, política y filosofía.

Quiero recordar aquella frase que Camilo le escribiría cuando fue transferido del mando de la cuarta columna a la Escuela Militar “Che. Hermano del alma: Recibí tu nota, veo que Fidel te ha puesto al frente de la Escuela Militar , mucho me alegra pues de ese modo podremos contar en el futuro con soldados de primera, cuando me dijeron que venías a «hacernos el regalo de tu presencia», no me agradó mucho, tú has desempeñado papel principalísimo en esta contienda; si te necesitamos en esta etapa insurreccional más te necesita Cuba cuando la guerra termine por lo tanto bien hace el Gigante en cuidarte. Mucho me gustaría estar siempre a tu lado, fuiste por mucho tiempo mi jefe y siempre lo seguirás siendo. Gracias a ti tengo la oportunidad de ser ahora más útil, haré lo indecible por no hacerte quedar mal. Tu eterno chicharrón. Camilo”, quiero recordar la táctica de guerra que uso para tomar Santa Clara.

Quiero recordar al Director del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma Agraria donde diría “El guerrillero es, fundamentalmente, y antes que nada, un revolucionario agrario. Interpreta los deseos de la gran masa campesina de ser dueña de la tierra, dueña de los medios de producción, de sus animales, de todo aquello por lo que ha luchado durante años, de lo que constituye su vida y constituirá también su cementerio... Este Movimiento no inventó la Reforma Agraria. La llevará a cabo. La llevará a cabo íntegramente hasta que no quede campesino sin tierra, ni tierra sin trabajar”.

Quiero recordar el papel que cumpliría en Relaciones Exteriores abriéndole mercado a Cuba con la Unión Soviética , quiero recordar las palabras que expondría en la ONU sobre los fusilamientos “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los gusanos cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba”.

Quiero recordar al Ministro de Industrias, en el Presidente del Banco Central, en cómo planearía la reconversión monetaria, cómo llegaría a firmar cada billete, para lograr controlar la falsificación, es pensar sin duda alguna en el Ministro de Economía.

Quiero recordar al internacionalista que buscaría la manera de expandir la revolución en América Latina primero, y más tarde en el África, con el Congo como su primera trinchera, quiero recordar la carta donde se  despediría del pueblo Cubano y Fidel “Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos”, “Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos”.

Quiero recordar aquella frase que recorrería el mundo “Crear dos, tres... muchos Vietnam, es la consigna”, quiero recordar su frase escrita en el 47:
“¡Lo sé! ¡Lo sé!,
Si me voy de aquí me traga el río.
Es mi destino: "hoy voy a morir".
Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede.
Están los obstáculos, lo admito.
No quiero salir.
Si tengo que morir,
será en esta cueva.
Las balas,
que me pueden hacer las balas si mi destino es morir ahogado,
pero voy, a superar mi destino.
El destino se puede, alcanzar con la fuerza de voluntad.
Morir si,
pero acribillado por, las balas, destrozado por las bayonetas,
si, no, no, ahogado no...,
un recuerdo más perdurable que mi nombre,
es luchar, morir luchando”

Quiero recordar aquellas letras que escribiría al despedirse de Cuba y de Fidel “Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti”.

Quiero recordar al Che, como el argentino, cubano, americano, que es el ejemplo del hombre nuevo, quiero volver una y otra vez a sus palabras, a sus gestos,  entender que nos regaló a esta América que emana cambios, quiero recordar el proyecto que empezó a construir de un mundo más justo.

Son los libros, las anécdotas de sus camaradas, los videos, la música, que se han hecho en su homenaje la forma que encontramos las nuevas generaciones para tenerlo siempre presente y recordarlo en todo su esplendor,  es por eso que hoy el Che encarna otras luchas en las que esta presente y más vigente…