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Diciembre 21 de 2007
Entrevista a dirigente de Fogoneros Uruguay de la Coordinadora Continental Bolivariana CCB
Por: Andamios CCB Chile
Andamios: Nos encontramos con el compañero Bruno de Fogoneros,
organización integrante de la Coordinadora Continental Bolivariana -
Capítulo Uruguay, quienes en su patria construyen una alternativa
revolucionaria a las políticas entreguistas del gobierno del Frente
Amplio.
Sobre aquella situación les preguntamos directamente: Compañero, ¿Cuál
es la mirada que tienen hoy día de la situación política nacional en
el Uruguay?
Fogoneros: Primero que nada, un saludo al pueblo chileno y el
agradecimiento de la oportunidad de entrar en comunicación con él. La
situación uruguaya en la actualidad es muy compleja, es una situación
muy particular, debido a que por el desgaste del modelo neoliberal -en
donde se profundizó el sometimiento de nuestro país y la explotación
de los trabajadores- el pueblo se lanza a la calle a buscar
transformaciones. Y esa búsqueda, esa necesidad de cambio, encuentra
síntesis o la logra sintetizar el Frente Amplio con su triunfo
electoral.
Llega el Frente Amplio al gobierno luego de muchísimos años de lucha y
de ser un frente político que nucleaba al movimiento popular en su
conjunto, esta expectativa de alcance del triunfo electoral, llevó a
que se fueran supeditando otras formas de resistencia y de
construcción de poder popular. Así las cosas, llega el Frente Amplio
al gobierno con mucha expectativa por parte de nuestro pueblo,
inclusive dependía de ese resultado electoral si la gente se iba al
exilio económico o no, realmente había una esperanza, no era que
frente a quien voto decir "bueno, este hombre es el mal menor".
Realmente hay una apuesta fuerte en cuanto a proyecto de vida
individual, en cuanto a proyecto de país, el apostar a ese gobierno.
Pero a la hora de que este gobierno progresista, así entre comillas o
sin comillas, empieza a aplicar sus medidas de gobierno, profundizan
lo que ya se venía aplicando anteriormente, más allá de discursos, más
allá de algunos protocolos de pseudo participación, en lo que es la
esencia de la sociedad uruguaya continuó sufriendo los planes de
sometimiento, la soberanía de nuestro país ya entregada al
imperialismo norteamericano y sus multinacionales, a través de sus
organismos financieros internacionales o directamente, y para eso
exprimiendo totalmente a los trabajadores para que la tasa de ganancia
sea cada vez mayor.
Para citar algunos ejemplos, para clarificar de que estamos hablando:
profundización del pago de la deuda externa; reducción del gasto
público y aumento de la carga tributaria, para pagar esa deuda;
tratado de protección e inversión con los Estados Unidos, que lleva a
que le tengamos que ofrecer como país las mejores condiciones de abuso
a las multinacionales que vienen a invertir al país; acuerdos de
comercio que facilite la firma de un TLC en el mediano plazo con
Estados Unidos; la solicitud del Comando Sur de Estados Unidos de
instalar una base militar en nuestro país; la invasión junto a Chile,
Argentina y Brasil del hermano pueblo haitiano cumpliendo con los
mandados del imperialismo y lavando la cara a una intervención
militar. Eso, como algunas perlas para que se entienda de que estamos
hablando.
Es un modelo que junto a eso avanza con la instalación de las pasteras
de pasta de celulosa y la inundación de nuestros suelos de eucaliptos.
Como no hay una inversión de parte del Estado para levantar la
actividad productiva del país, se ha puesto la inversión extranjera. O
sea, que las multinacionales consigan facilidades en el tercer mundo,
particularmente en nuestro país, para continuar destruyendo nuestra
naturaleza, encontrando costos más baratos para su actividad e
inclusive exonerándose de cualquier tipo de impuesto.
Andamios: ¿Y cómo se puede leer aquel proceso?. Te lo preguntamos
porque la relación y el conocimiento entre nuestros pueblos tiene
larga data, por ejemplo, la experiencia combatiente que aportaron los Tupamaros que llegaron a Chile, de los cuales se admiró un ejemplo,
una ética y una habilidad para ejecutar acciones revolucionarias. Y
hoy día nos encontramos con que muchos de aquellos personajes son los
que están compartiendo o aplicando estas políticas entreguistas al
imperialismo. ¿Qué hay en ello?... ¿una maniobra de travestismo
político a partir de la rendición y la derrota?... ¿cómo leen ustedes
aquello?.
Fogoneros: Mira, con los mayores de los respetos, reconociendo que los
Tupamaros fueron militantes de nuestro pueblo que lo dieron todo,
hasta la vida, y con esas cualidades que tu bien señalabas; vemos que,
en sus máximos referentes, no en todos sus militantes - hacemos la
aclaración -, la represión los ha golpeado, en cuanto a no plantearse
al futuro recrear condiciones para disputar el poder y para eso
indiscutiblemente está de por medio no depender exclusivamente de las
instituciones del régimen y resolver el problema de la violencia.
Ese camino se dejó de lado y se apostó de parte de estos referentes a hacer todo los cambios que se puedan dentro de lo permitido. Esto
lleva a que de a poco a poquito uno vaya cada vez metiendo más y más y
más fichas en ello y dejando más relegada las otras tareas, hasta que
uno está totalmente embarcado y atado de pies y manos en las
instituciones del régimen que sólo te permiten meter tu cara para
hacer las mismas políticas económicas.
El poder del Estado sigue en las mismas manos, tú sos el funcionario
de ocasión en el gobierno, que viene a cumplir una misma política.
Esto tiene mucho que ver con la falta de participación de las bases y
el pueblo en su conjunto en cuanto a transformación política en el
Uruguay y en cuánto a qué pasa, quién decide que pasa en el gobierno.
Y dentro de este frente político, que se llama Frente Amplio, la
debilidad cada vez más creciente de las fuerzas Revolucionarias, hasta
el punto de que hoy hablamos de que las fuerzas Revolucionarias están
fuera del Frente Amplio. Fuerzas entre las cuales se encuentra
Fogoneros.
Andamios: Continuando esa línea. Las luchas de nuestros pueblos podrán
tener similitudes y diferencias, por el tiempo, por la geografía, por
la historia; pero no podemos dejar de recordar como en Chile los
primeros gobiernos civiles, posteriores a la dictadura, que ofrecieron
democracia, participación, al momento de estar gobernando ya decían "justicia en la medida de los posible", "democracia en la medida de lo
posible", entonces encontramos algunas similitudes con aquello.
Volviendo a ustedes, estando fuera del Frente Amplio, fuera de la
coalición gobernante, cual es la estrategia que desde Fogoneros se
plantean para un proceso que recree aquellas condiciones de disputa
por el poder. Tú por ahí señalabas que se abandonaba desde los
gobernantes, desde los que hoy día están en el poder, por ejemplo el
problema de la violencia siendo aquel un problema consustancial de
todo proceso revolucionario. Cómo lo ven ustedes en las actuales
condiciones de Uruguay.
Fogoneros: Primero lo que señalabas en relación con la experiencia
chilena, nosotros vemos que las clases dominantes aliadas al
imperialismo, mantienen de manera coordinada una nueva forma de
dominación, así como existió el Plan Cóndor en determinado momento,
porque eran los planes necesarios para la dominación según las
correlaciones de fuerzas existentes en el momento. Hoy, frente a las
condiciones actuales, el modelo es robar. Intentar apoderarse de las
tradiciones históricas de lucha de nuestro pueblo, en lo discursivo y
profundizar la dominación por el otro, reprimiendo a quienes no
deciden seguir ese camino y sí deciden seguir el camino que nos
legaron los caídos en su lucha revolucionaria. Lo vemos también en
Argentina, lo vemos también en Brasil y habría que ser más delicado o
hilar más fino frente a otras experiencias, pero lo decimos con
seguridad en cuanto a estos cuatro casos del cono sur. Y por ende hay
mucho que pensar juntos entre las fuerzas revolucionarias del cono
sur, porque aparte de la cercanía, tenemos realidades muy parecidas y
tenemos mucho que aprender en conjunto.
Por otro lado, lo que tú me planteabas en cuanto a que estrategia
asumir frente a esta situación para recrear condiciones de lanzar
decididamente la lucha revolucionaria por el poder nos parece un tema
central. El Che planteaba que la conquista del poder, el tema del
poder, el poder es el problema y el objetivo estratégico sine qua non
de las fuerzas revolucionarias.
El enemigo ha trabajado fuerte en este sentido para sacar el problema
del poder del medio. Por un lado, desde el discurso netamente
neoliberal, los seguidores de Fukuyama, planteando que se terminó la
historia, la lucha de clases. Por otro lado, los social liberales
europeos exportaron desde sus universidades discursos "progres" que le
hablaban al movimiento popular de que ya no había que tomar el poder,
de que habría que diluirlo, en teorías que podríamos poner bajo el
título de contrapoder.
Para nosotros, que caracterizamos la sociedad en la que vivimos como
capitalista dependiente, vemos intereses antagónicos entre las clases
dominantes y el imperialismo –por un lado-; y el pueblo, por otro.
Intereses antagónicos imposibles de reconciliar. Para que ellos sean
clase dominante tienen que contar con los instrumentos de poder para
dominarnos, pueden ser instrumentos de poder desde lo ideológico
fundamentalmente o desde los represivo abiertamente, pero son
instrumentos de poder, y para eso cuentan con su aparato de Estado.
Nosotros como pueblo, y dentro del pueblo obviamente diferenciamos que
cada sector social tiene responsabilidades distintas, el pueblo tiene
que desarrollar su propio poder. No importa en qué condiciones de
fortaleza o debilidad esté, eso tiene sus orientaciones estratégicas,
la conquista del poder, o sea la derrota del enemigo, instalando el
Poder Popular como poder dominante de la sociedad. Pero eso no se da
de la noche a la mañana, es un proceso de construcción, en que el
poder del pueblo se va fortaleciendo y el poder del enemigo se va
debilitando, por ende la lucha entre un poder y otro es el que va
decidiendo el cambio de correlación de fuerzas.
Si yo digo, como soy débil me meto en las instituciones del régimen,
ya mi debilidad me sitúa en la mayor exposición para ser absorbido por
el régimen. Ese elemento de debilidad más aún me indica que lo que yo
tengo que hacer es construir los elementos fundamentales de mi propio
poder, para después pensar si tengo condiciones de aprovecharme de las
instituciones del enemigo como para también fortalecer mi propio
poder. Pero lo decisivo es fortalecer el propio poder.
Nosotros hablamos de que el propio poder hay que fortalecerlo desde lo
político y desde lo social, lo político jamás se tiene que esconder
dentro de lo social ni tampoco puede sustituirlo. Cuando hablamos de
lo social, hablamos de las formaciones naturales del pueblo, donde el
pueblo se reúne más allá de cuál sea la condición política ocasional.
Pero la construcción de la fuerza política Revolucionaria como parte
del Poder Popular es decisiva para que cada acumulado que uno hace,
redunde en fortalecimiento real del poder popular y no sea una nueva
expresión de negociación, de conciliación.
Entonces, por un lado tenemos la construcción de una fuerza política
Revolucionaria, que puede ser una organización o un frente de
organizaciones, que le den esa perspectiva revolucionaria a cada
construcción popular y, por otro lado, gérmenes de Poder Popular,
-mientras hablemos de gérmenes porque no podemos hablar aún de órganos-, que con su autonomía, sean escuela de decisión, de
organización y de acción del pueblo organizado defendiendo lo suyo:
ejerciendo su poder desde sus propios órganos de poder.
Ese es el proceso que entendemos que se tiene que dar para, luego de
la toma del poder, asentar sobre esos órganos de Poder Popular la
conducción de la futura sociedad que aspiramos a que sea de liberación
nacional y construcción del Socialismo.
Esto del poder, tiene mucho que ver con el problema de la violencia.
Plantearse una estrategia de poder, es plantearse resolver el problema
de la violencia, y dentro de la violencia está el problema de la
violencia militar, pero hablamos de la violencia en un sentido
general: en que uno para defender lo suyo tiene que ejercer la
violencia, si no lo hace se está planteando no incidir en la realidad,
no ejercer la fuerza que ha acumulado el pueblo para avanzar en el
acumulado de fuerzas. Porque si yo no ejerzo la violencia popular, me
quedo estancado en la fuerza que ya acumulé y le permito al enemigo
que avance sobre mí y me haga retroceder aun más.
Hablar puntualmente de la visión uruguaya, nosotros planteamos que
desde lo político, tiene que instalarse la referencia política de
lucha y en eso está caminando Fogoneros: que quede claro en el
imaginario colectivo que hay fuerza política en el Uruguay que no
acepta la entrega, que plantea elevar los niveles de lucha y lo hace
desde el propio ejemplo. Y esto puede ser tapándose la cara si viene
la represión, puede ser grafiteando un símbolo del enemigo, puede ser
tirando las vallas, tirando piedras o tirándo cócteles molotov, eso
depende de la situación en la que uno se mueva. Pero es importante
tener en cuenta que cuando hablamos de la violencia popular popular,
no hablamos de acción espontánea, sino que hablamos de la acción
organizada de un pueblo defendiendo sus intereses, entonces esto tiene
que estar, cada acción que uno hace, en el marco de una estrategia.
Las experiencias que hacemos nosotros, en cada organismo de base, es
que el pueblo aprenda a conquistar lo suyo: una mejora en el barrio o
de saneamiento, en una calle, que lo logre con la lucha, que lo logre
discutiendo que hacer entre los vecinos, aprendiendo de su propia
experiencia, construyendo poder y ejerciéndolo para conquistar una
mejora para el barrio y esa conquista, a su vez, es fortalecimiento
del poder popular. O sea que la solución no sea entendiéndonos con el
gobernante local o con el diputado aquel, sino que sea ejerciendo el
poder, lo mismo corre para un sindicato, lo mismo corre para un gremio
estudiantil.
Y eso es lo que vamos nosotros desarrollando en el seno del movimiento
estudiantil, en los barrios en los que hacemos experiencias de
autogobierno de los vecinos, pero no al margen de la sociedad sino
para intentar conquistar la sociedad en su conjunto. Y lo hacemos
desde la organización, lo cual nos sitúa en un marco de exposición y
fácil represión, habrá que saber medir hasta donde avanzar y hasta
donde no, en qué momento estamos y en que no. Pero hasta el momento
esto ha redundado en consolidación de los compañeros, en volver a
instalar la lucha revolucionaria en el Uruguay, ganar simpatías en los
sectores más consientes que vuelven a pedir militar por la Revolución.
Andamios: Tú sabes lo solidarios y hermanados que nos sentimos con lo
que tú nos cuentas, con definir esta estrategia de construcción de
poder popular como una estrategia victoriosa para el presente y para
el futuro, una estrategia que desde ya va conquistando sus embriones
de poder. Ahora, por las lecciones que nos deja la historia e incluso
por algunos traumas que han quedado al interior de la izquierda,
frente a eso aparece siempre una discusión, acerca de cómo se debe
conceptualizar y cuál será el papel de la vanguardia en los procesos
revolucionarios. ¿Cómo entienden ustedes el papel de la vanguardia en
la construcción de la relación entre la organización política y los
trabajos sociales desde las fuerzas vivas del pueblo?.
Fogoneros: Eso es muy interesante y ha sido motivo de preocupación
para nosotros en cuanto entendemos que debe existir una organización
política de vanguardia y, a su vez, entendemos que el pueblo en su
conjunto, debe ser protagonista de la Revolución. Han habido
experiencias históricas que han llevado a sustituir el papel de uno y el papel del otro, por eso te señalaba en un comienzo la importancia
de no esconder la organización política en lo social, ni que una
sustituya a la otra.
Para nosotros el papel de la organización política revolucionaria debe
ser la de tener una actitud de vanguardia en todos los planos, debe
nuclear a los mejores hijos de nuestro pueblo en cuanto a claridad
política, pero también en espíritu de sacrificio, en autoridad ganada
y además debe llamar al pueblo constantemente desde su ejemplo a dar
un paso adelante.
En nuestra sociedad hay muchas fuerzas en pugna, los sectores
dominantes tienen sus organizaciones gremiales, organizaciones
políticas, desde las cuales ejercen influencia no sólo sobre su clase,
sino que ejercen influencia sobre todas las clases sociales del país.
Los sectores con conciencia de clase, con perspectiva Revolucionaria,
deben conformar su organización política revolucionaria del pueblo
para desde sus orientaciones, pero también desde su ejemplo, invitar a
dar el paso adelante. Que los niveles de conciencia acumulados hasta
el momento se eleven, que la conciencia reivindicativa acumulada hasta
cierto momento signifique un salto hacia la conciencia política. O sea
que la reivindicación puntual sobre mi problema en el barrio, redunde
en una clarificación política de que mi problema puntual es el
problema de una sociedad capitalista que somete a tantos hermanos y
que juntos debemos construir una sociedad distinta.
Esa actitud de llamar a avanzar no implica creerse iluminado ni tener
todo resuelto, sino que se está dispuesto a hacer el sacrificio, y hay
que llamar al sacrificio, no hay que llamar a los sectores del pueblo
a quedarse en el último nivel de conciencia: no. Tengo la obligación
de colaborar con nuestro pueblo para que avance en su lucha y aprender
junto a mi pueblo de la experiencia que juntos, todo los que
componemos la fuerza del pueblo, vamos acumulando. Y saber reconocer
como fuerzas políticas cuando cometamos un error y someterlo frente a
nuestro pueblo en los organismos de masas: en las asambleas de un
barrio, las asambleas de un gremio de estudiantes, o de los
trabajadores.
Cuando planteamos la construcción de una sociedad distinta hablamos de
que quien debe conducir, quien debe ser el verdadero soberano, debe
ser el pueblo, y para eso tiene que construir, tiene que tener
previamente toda una experiencia de autogobierno acumulada en la lucha
contra el enemigo, en este proceso de construcción del poder popular,
que tomado el poder pase a ser el poder dominante. No que de la noche
a la mañana se diga "uy, y ahora que hacemos con esta sociedad... y
bueno dirigámosla nosotros 5 o 6 que hemos venido dirigiendo la pelota
hasta ahora": no. Que el proceso revolucionario sea conducido por
nuestro pueblo, parte que desde hoy vayamos siendo realmente francos
en brindar elementos para que el pueblo vaya haciendo esa experiencia,
vaya construyendo gobierno, para que en el día de mañana vaya siendo
el protagonista de la construcción del socialismo.
Andamios: Cuando te refieres al papel de la vanguardia aparecen
valores como la franqueza, la honestidad, el sacrificio, el ejemplo de
acompañar los procesos, pero de acompañar entregándose por completo.
Eso no puede sino hacernos rememorar a la figura del Che, como un
constructor del ejemplo que en distintos campos de batalla
-intelectual, económico, político, militar, por nombrar algunas
dimensiones-, acompañó siempre desde el ejemplo, desde el más bello de
los sacrificios la construcción del poder Revolucionario en Cuba, o
las luchas de liberación en África o en el resto del continente
latinoamericano.
Encontrándonos a 40 años de la caída del Che en combate, cuales creen
ustedes que son los elementos de vigencia del Che hoy para las luchas
revolucionarias que liberamos en nuestros países.
Fogoneros: para nosotros todo. Todas sus prácticas y su aporte
teórico, orientan nuestro trabajo. Para nuestra Organización es la
gran fuente de inspiración junto al libertador José Artigas y
entendemos que su aporte debe ser la gran guía para la etapa, para la
liberación nacional y para la construcción del socialismo y del hombre
nuevo construyendo la total liberación.
A estos 40 años de la muerte del Che, está lo que tu decías, de
rescatar el como él lo hacia, desde su discurso pero también
fundamentalmente de su ejemplo, lo que podemos llamar valores
ideológicos básicos, moral revolucionaria, ética, que entendemos es la
garantía de que cada uno de nosotros sea fiel representante de los
intereses populares y nos cuide permanentemente de la desviación.
Recurrir mil y un veces al Che, y con el Che a nuestro pueblo. Apostar
al cariño, al amor de nuestro pueblo y al compromiso con él; saber
entenderlo, aprender de él para saber cuáles son las tareas de cada
momento. Y él nos habla de la necesidad de la lucha revolucionaria, de
la necesidad de la toma del poder, del luchar por el poder, de
desplegar todas las formas de lucha para ello, nunca atar la
construcción a depender de la colina dominada por el enemigo, nos
habla de apostar a unirnos todos en cada uno de nuestros pueblos y en
todo el continente americano contra el gran enemigo del género humano:
el imperialismo norteamericano. El fuerte papel que tienen que tener
los trabajadores como garantía de la derrota del imperialismo, del
triunfo de la Revolución nacional de liberación, pero también de que
ese proceso vaya realmente hacia el socialismo.
Y nos habla precisamente de la necesidad de construir el socialismo
para forjar ese hombre nuevo que es constructor y a la vez hijo de la
sociedad socialista. La sociedad socialista no puede ser
exclusivamente una resolución de cálculo económico, sino que también
tiene que atender a los problemas de la creación de un hombre libre,
que en hermandad con sus iguales puede construir una sociedad que sea
disfrutable para todos.
Andamios: Por ahí nos mencionaste el ejemplo y entender la figura del
Che, en el caso de ustedes, como una continuidad histórica de lo que
fue el pensamiento y la acción libertadora de Artigas. De pronto en
Chile no conocemos mucho la figura de Artigas, como podrías hacer una
breve síntesis de la acción y los planteamientos del libertador. Dado
que ustedes reivindican la figura de artigas como un referente para la
organización y para el pueblo uruguayo.
Fogoneros: Por supuesto que sí. Para el pueblo uruguayo lo es, es la
gran bandera que nos une. Ha sido como en la mayoría de los países su
figura atentada, podríamos decirlo, por parte de la oligarquía que lo
ha bastardeado en un primer momento y luego lo retoma para lograr una
unidad nacional, pero desvirtuando su real esencia como luchador.
Nosotros entendemos a Artigas como hijo o como expresión de la
Revolución oriental, o del pueblo oriental que protagonizó la
revolución independentista en nuestro país. Y se engarza en todas las
luchas en nuestro continente emancipatorias, libertadoras, en contra
del imperialismo de turno, el español, el portugués, el británico, el
norteamericano. Además este proceso, del cual Artigas es expresión,
gana de manera acelerada, el protagonismos en los sectores más
humildes, del gaucho, del indígena, del negro liberado para ir a
pelear y también algunos sectores hacendados; pero cada vez ganan más
protagonismo lo sectores humildes.
Entonces lo que empieza siendo una Revolución política, en cuanto que
lucha por romper con las relaciones formales de dependencia de la
corona española, redunda además en una revolución económica que
socializa el medio de producción de la época que era la tierra y una
revolución social en cuanto hace justicia porque se distribuye esa
tierra a los sectores más humildes, a los que habían peleado en la
revolución, como un premio revolucionario, y se coloca el gobierno en
los sectores más humildes.
Porque no solo el gobierno oriental -que logra durar pocos años por
ser invadidos por los portugueses posteriormente- además de los
cabildos tradicionales donde los habitantes de la ciudad gobernaban,
existían otros órganos de mayor participación y combatividad que eran
los Fogones, donde Artigas entiende que allí estaba el pueblo y dice él: "el pueblo: el reunido y armado, conserva sus derechos".
Entendemos que eso es lo que expresa el Fogón, lo entendemos nosotros
y es lo que entiende nuestro pueblo, la organización y las armas en
ese momento, la capacidad de material para defenderse, eran los
elementos de soberanía, no solo de soberanía nacional, sino también de
soberanía popular. Todos esos elementos: la independencia, la
socialización de los medios de producción, la subversión de las
relaciones de poder; son elementos centrales para la revolución que
tienen planteados los orientales y los latinoamericanos hoy, y eso no
solo es expresado por Artigas y todos los revolucionarios de ese
momento, sino que además la figura de Artigas unifica a los
revolucionarios de hoy con todo nuestro pueblo.
Es un elemento moral, emocional y un antecedente de lucha con el que
contamos como pueblo, fundamental para relanzar una lucha decidida
hasta vencer o morir como decía José Artigas, contra los dominantes de
hoy, que es la oligarquía vendida al imperialismo, y el imperialismo
norteamericano mismo, tarea en la que nos sentimos hermanados con
todos los pueblos latinoamericanos; por ejemplo, la Coordinadora
Continental Bolivariana y otras experiencias de las que también somos
parte, forma parte de esto, de recrear la lucha continental de
liberación como la protagonizaron nuestros libertadores en el siglo
XIX, como la protagonizó el Che Guevara y sus compañeros en el siglo
XX. Estamos en el siglo XXI y esas tareas históricas siguen por
delante, hay mucho por hacer, pero también es mucho lo que estamos
haciendo y confiamos enormemente en nuestro pueblo y en nuestros
compañeros de lucha en otros lugares del continente.
Andamios: mencionas los procesos que vive hoy el continente
latinoamericano, y sin duda son procesos de avance, de acumulación de
experiencias, con combinación de diferentes formas de lucha, de
diferentes formas de organización, que van avanzando en actualizar
aquella tradición libertaria, independentista, soberana, que hoy día
en nuestros planteamientos se expresa como la estrategia de
construcción del poder popular. En ese sentido, compañero, nos
sentimos hermanados con la lucha que ustedes levantan, nos vemos
Fogoneros en las calles uruguayas y nos sentimos estando ahí también,
te agradecemos esta entrevista y quisiéramos terminar con una pregunta
acerca de una de las figuras que en nuestra patria ha marcado
referencia para los revolucionarios y para el conjunto del pueblo. Una
figura muy querida, aún hoy, a pesar de los intentos por maquillarla y
vestirla carente de contenido revolucionario, que es la figura de
Allende. El año 2008 se cumplen 100 años del natalicio del Compañero
Presidente, que para nosotros significa un referente de ética y del
ejemplo de ponerle el cuerpo a las ideas. Sin duda hay que sacar las
lecciones que dejó el proceso de la UP, evaluar las diferentes
estrategias en el seno del campo popular y sus organizaciones, en un
debate que debe ser permanente acerca de cómo avanzar hacia el
socialismo, pero el hecho de poner el cuerpo en las idea es algo que
hoy día está haciendo falta en la política. Cómo ha llegado la figura
de Allende al pueblo uruguayo, cómo se ve desde hoy, desde la juventud
revolucionaria, desde los trabajadores, desde los estudiantes, desde
el pueblo en su conjunto en Uruguay.
Fogoneros: La verdad es que pensar en Salvador Allende emociona mucho,
pero nos parece una obligación decirles a ustedes y a todo el pueblo
chileno, que no sólo Salvador Allende, sino que todo el pueblo chileno
ha estado siempre muy presente en la cabeza y en el corazón de nuestro
pueblo. Fue muy significativa la experiencia de la Unidad Popular, fue
muy significativa la experiencia del MIR, fue realmente dolorosa la
experiencia del golpe fascista y también muy alentadora la resistencia
de los años '80. Recordamos con una carga emotiva, pero a su vez con
un aliento como si fuera propia toda esa experiencia acumulada por el
pueblo chileno.
Puntualmente la figura de Salvador Allende, es demostración de lo que
un ser humano comprometido con su pueblo puede llegar a dar. Salvador
Allende entendió que el camino del compromiso con los trabajadores,
con el Socialismo, era lo más importante y así lo hizo hasta el último
momento de su vida, y fue capaz de dejar su vida como ejemplo de
compromiso, como un mensaje moral que nos deja a todos los luchadores
del mundo para dar todo de nosotros por un mundo mejor. Con esa clara
intención es que él se mantiene firme en La Moneda hasta el último
minuto, hasta el último instante de su vida, nosotros no podemos ser
ciegos y dejar de ver ese mensaje, que se transmite de manera oral,
pero también se transmite y mantiene de manera viva en su ejemplo y
eso para nosotros es un impulso muy importante.
Y también decimos con él: "ahora es tu tiempo Miguel". No por
cuestiones solamente de nombre, sino por todo lo que significa. Los
pueblos del mundo, con la experiencia chilena, acumulamos una
experiencia importantísima y también sacamos las lecciones de todo lo
bueno que nos deja y todo lo que a partir de ahora hay que hacer. Pero
realmente con toda la emoción, el abrazo más sentido a todo el pueblo
chileno, que sabemos vamos a caminar juntos, codo a codo, hasta la
total liberación.
Andamios: Gracias compañero, nos seguiremos encontrando en el
pensamiento de Artigas, en el ejemplo de Salvador Allende, en el
abrazo fraterno entre Sendic y Miguel Enríquez. |