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Junio 5 se 2007
La Farsa de Uribe
Álvaro Uribe Vélez ha comenzado un proceso de excarcelación de guerrilleros desde el sábado 2 de junio. No obstante, desde varias cárceles del país, los presos políticos que pertenecen a las FARC, en comunicado público manifestaron no estar de acuerdo con Uribe, por considerar está súbita determinación, una estrategia para desviar la atención de la opinión pública del tema de la parapolítica, en el que Uribe está sin duda alguna involucrado.
Los presos afirman que esta farsa es una segunda fase de la ley de justicia y paz que ha constituido un engaño y que todos los presos que se acogieron a esta ley hoy, no son militantes de las FARC y que el canje sólo será admitido por ellos, en el caso en que los voceros oficiales designados por el secretariado de esta organización hagan parte activa de este proceso.
La ley de justicia y paz ha venido ofreciendo exenciones a quienes traicionen a la organización insurgente a la que pertenecen. Los presos que se han acogido a ella han cambiado sencillamente de bando político por algunos beneficios. Los liberados durante este fin de semana son justamente los presos que se han acogido a dicha ley.
Lamentablemente para estos beneficiados de lo que Uribe llamó “un gesto humanitario unilateral” no existe ninguna garantía para ellos una vez liberados; históricamente una vez ocurrido esto, son asesinados en la más completa impunidad, haciendo aparecer sus muertes como consecuencia de la inseguridad o de enemigos personales.
El gesto humanitario unilateral de Uribe, lejos de beneficiar a algún prisionero político que pertenezca a las FARC EP, sirve para continuar cubriendo y beneficiando a los parapolíticos y como bien han señalado los prisioneros políticos en su comunicado ya ha logrado desviar bastante la atención del escándalo de la parapolítica.
Veamos el Comunicado que las Farc EP emitió sobre este tema.
Comunicado
"El engaño”
1. Con la libertad condicionada de presos el Presidente busca ocultar
su
verdadera intención de impedir que las autoridades judiciales avancen
en
sus investigaciones a congresistas, militares, personalidades y contra
su Gobierno, por evidentes nexos con la narco-para-política y por su
responsabilidad en múltiples y espantosos crímenes contra civiles
acusados de apoyar a la guerrilla e inútilmente también pretende tender
cortinas de humo alrededor del espionaje telefónico ordenado y
usufructuado por el mismo y por su cada vez más indignante servilismo
ante las imposiciones de la Casa Blanca.
2. Esta farsa uribista es otro engaño a los familiares y amigos de los
prisioneros de ambas partes que, además, distorsiona la característica
de los presos para abultar las cifras, ya que mete en un solo saco:
a. Guerrilleros, los cuales mantienen su dignidad revolucionaria
rechazando el tramposo ofrecimiento y exigiendo el Canje.
b. Desertores, que traicionaron a las FARC y por su decisión dejaron de
ser guerrilleros, los que naturalmente no son ni pueden ser, parte de
ningún Canje.
c. Población civil, acusada de guerrillera.
3. El demagógico anuncio de liberar unilateralmente presos nada tiene
que ver con un Canje que será el resultado de acuerdos entre el Estado
y
la insurgencia revolucionaria, donde se definan criterios, tiempos,
nombres, garantías, veedurías y mecanismos. Las FARC rechazan las
falsas
promesas de quienes pretenden convertir el clamor nacional por el
Intercambio Humanitario en propaganda para curar las heridas causadas
por la política neoliberal y terrorista de un Régimen ilegal como el de
Uribe.
4. La concreción de un Canje exige realismo político y seriedad de
parte
del gobierno y reclama el abandono del doble juego oficial que
prevalece
ya que mientras se distrae con la propaganda de la liberación de los
presos, las tropas oficiales continúan intentando rescates a sangre y
fuego sin importarles para nada la vida y la integridad de los
prisioneros. Reiteramos hoy, la necesidad de despejar los municipios de
Florida y Pradera para concretar allí, los términos de un Acuerdo
Humanitario.
Secretariado del Estado Mayor Central
FARC-EP
Montañas de Colombia, junio del 2007
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