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Octubre 14 de 2004
Los obstáculos del Avance del TLC en América: Oaxaca y Colombia
Por: Mario Rivera Guzmán/México Para ABP
De pronto, por la ley del desarrollo desigual y combinado, un elemento atrasado como el campo colombiano y las guerrillas de ese país, se transforman en punto determinante para el avance o no del Tratado de Libre Comercio en toda América Latina.
Una vez que éste ganó por la vía democrática del referéndum en Costa Rica, ahora sólo le resta pasar el tractor por la zona de las FARC y pacificar la región. En el plano militar se incrementa en todas partes la presencia de la DEA (léase, el ultramonopolio del narco)y los gobiernos democráticos de América del Sur hacen su tarea que se expresa en los homenajes al Che Guevara llamando a las FARC al desarme o en frases como la de Hugo Chávez, diciéndole a su compadre Uribe (textual): "Yo estoy llamando a Tirofijo para que venga a la raya; Tirofijo, ¡te espero en la raya!, pero ¡déjeme, compadre... (Y aquí voltea hacia otro lado distinto a la cámara), que yo traiga a Tirofijo a la raya!" .
También el boliviano Evo le pide a las guerrillas colombianas que se desarmen y se integren a la vida política a cambio de nada, para que les vaya como en El Salvador y Guatemala, donde mataron a los que no se dejaron cooptar por el Estado.
El gobierno cubano impulsa esta misma dirección desde que en 1998 pactó con Bill Clinton intercambios de información sobre las acciones de la contra cubana en Miami. Al final, según las cuentas que hicieron los organizadores del 40 aniversario luctuoso del Che, se produjeron buenos ingresos vía la venta de cachuchas y paliacates, aunque se fue buena parte en pagar a quienes hicieron los discursos para enseñar a los jóvenes "a ser" como el Che.
El otro punto en donde cierra la pinza del Plan México-Colombia, ¿qué creen?, es Oaxaca. Y ahí también cierra militarmente. De ahí que Canal 11 de televisión y otros noticieros hayan iniciado una campaña mayor para combatir la pederastia, que según esto se produce masivamente entre los maestros oaxaqueños. Igual que Salinas llevaría la democracia al sindicato de Pemex en el hoy sitiado Tampico; igual que los Zabludovsky nos prometían la seguridad y la paz con la reforma de las policías desde 1985, así las avalanchas del libre comercio terminarán por moralizar a los indios oaxaqueños y salvarlos de la degradación en la que actualmente viven.
La revolución por el capital contra las comunidades agrarias exige las armas del Estado en las fronteras de Oaxaca y Colombia. Como dijimos hace un año en nuestro balance electoral del 4 de septiembre, el Plan Calderón-Uribe implica la generalización de la guerra. Pues contra lo que creen los estrategas del Pentágono, será imposible localizarla en la "zona agraria". El estado casi insurreccional de los vendedores ambulantes en el centro de la capital mexicana y rebeliones recientes en los cordones periféricos de las grandes ciudades (23 de noviembre de 2004 en Milpa Alta, por ejemplo), así lo hacen prever.
(Ojo: una cosa es no definirse por la estrategia de la guerra de guerrillas y otra bien distinta andar tirando sermones sobre el desarme de las FARC. Los movimientos guerrilleros seguirán existiendo --querámoslo o no-- hasta que no sea derrotada en todas partes la actual política del capitalismo mundial) |