logo alternativo  
Destacamos

 

  Octubre 13 de 2007

La tribu Cucapá resiste, pelea y avanza con La Otra Campaña
ABP México.

El jueves 27 de septiembre se presentó, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, el libro Genocidio en el Delta del Río Colorado, editado por el Partido de los Comunistas. En el evento, auspiciado por la Cátedra y el Centro de Documentación Libertador Simón Bolívar, intervinieron Luis Alfonso Vargas Silva y Marco Vinicio Ávila, de la Brigada Comunista Sergio Almaguer Cosío.

Ponemos a disposición de nuestros lectores la intervención del compañero Marco Vinicio Dávila:

Quiero comenzar esta participación resaltando un punto de vista sobre las características que distinguen a La Otra Campaña y que son algo así como sus principios. La Otra Campaña, como se afirma en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, es un movimiento civil, pacifico, de abajo y a la izquierda, y anticapitalista.

Civil, porque está conformada por pueblos indios, organizaciones políticas y sociales, colectivos, familias e individuos que realizan sus actividades cotidianas a la luz del día, que sus armas de lucha son sus herramientas de trabajo, es decir que su activismo político lo desarrollan como es su modo. Comunidades indígenas que exigen el respeto a su derecho a existir, que luchan por su autonomía y el reconocimiento de sus derechos como pueblos indios; con plantones, marchas y mítines, por mencionar algunas de las formas de las organizaciones políticas y sociales; con proyectos de comunicación comunitarios, radio, foto, video, periódicos y revistas, en el caso de los colectivos de comunicación alternativa; con expresiones de arte popular y callejero, en la caso de quienes promueven otra cultura: grafitis, cantantes, teatreros, etc.; compañeras y compañeros que promueven otra forma de ver la salud, la educación, las relaciones laborales; jóvenes que se niegan a ser absorbidos por el conformismo y la fatalidad; mujeres que no aceptan y luchan contra el papel de sumisión que esta sociedad ve como algo "natural"; compañeros y compañeras que exigen el respeto a ser diferentes, de ser otros y otras, de acuerdo a su preferencia sexual.

Pacífica, porque creemos certeramente que es posible cambiar este país de esta manera. Nuestra apuesta es que a través de La Otra Campaña logremos impulsar una gran rebelión nacional, con movilizaciones, marchas, y actos masivos que logren colapsar este sistema; movilización revolucionaria de las masas le llamamos nosotros.

De abajo, porque todos los que estamos en La Otra Campaña hemos sido humillados, reprimidos, despojados y explotados por los de arriba, ya sea un patrón, un cacique, un funcionario público, un político, un soldado, un policía. Es decir una clase social, la burguesía y su aparato represor.

De izquierda, porque reconocemos al capitalismo como el responsable de todo nuestro dolor, de todo nuestro sufrimiento y contra él lucha La Otra Campaña.

Y anticapitalista, porque reconociendo que es el capitalismo el responsable del caos que hoy vivimos, decimos que la lucha es contra el capital y contra él luchamos decimos que nuestra lucha es por la expropiación de los medios de producción por los obreros, la reapropiación de la tierra y el derrocamiento del régimen.

Mención aparte debe hacerse del EZLN, que siendo una organización político militar, se ha empeñado en construir una alternativa civil y pacífica que incluya a todos los que luchan de esa manera.

Esa explotación, ese despojo, esa represión y ese desprecio es el que ha hermanado a todos los que ahora formamos parte de La Otra Campaña, cuando podemos ver que tenemos un enemigo común es posible entonces comenzar a luchar coordinadamente.

Esa es la experiencia del campamento Cucapá, esa es la experiencia de quienes participamos en dicho campamento.

Y ganamos esa batalla, logramos que las tribus cucapá y kilihua no fueran agredidas ni molestados por ninguna de las 51 autoridades federales, estatales y municipales que los persiguen y acosan durante la temporada de pesca.

Sin embargo, la guerra continua y hoy estamos frente a nuevas batallas.

En estos momentos nuestros compañeros de las bases dé apoyo del EZLN están siendo agredidos y en esta agresión están coludidas no solamente las 51 autoridades que persiguen a los Cucapá y los kilihua, sino que es toda la fuerza del Estado mexicano, y los poderes fácticos que lo apoyan, es por eso que el enfrentamiento contra las comunidades zapatistas está siendo impulsado con grupos paramilitares, con campañas mediáticas que omiten y/o distorsionan la realidad para crear una opinión pública favorable a los intereses que representan.

La guerra gubernamental tiene muchas fachadas, la fachada ecológica, que permite al gobierno desalojar, despojar decimos nosotros, de aquellos lugares que tienen una ubicación geográfica importante para desarrollos turísticos; estratégicos, por ser reservas de materias primas que por lo tanto son consideradas prioritarias por los de arriba. Otra fachada es la de la "regularización de tierras", que permite el despojo de tierras recuperadas por las comunidades zapatistas después del 94. Pero otras fachadas de la guerra son también las que orquestadas desde poderes fácticos como los parmilitares y los medios de información se impulsan, los primeros para agredir sistemáticamente a los compañeros indígenas de La Otra Campaña y de las bases de apoyo del EZLN, sin que los gobiernos federal y estatal tengan que enfrentar acusaciones de violación de derechos humanos; los segundos omitiendo lo que ocurre en Chiapas, o distorsionando la realidad.

Una fachada más es la que ejecutan magistralmente la izquierda institucional que bien definida es efectivamente "una derecha vergonzante". Cuando sus principales dirigentes nacionales dicen desconocer lo que ocurre en Chiapas y niegan las acusaciones que las comunidades chiapanecas de la región de Montes azules, miembros de La Otra Campaña, y las comunidades de base del EZLN también han denunciado no de apenas, sino de manera permanente desde hace mucho tiempo. No es que no conozcan la realidad de Chiapas, no es que no tengan comunicación con el gobernador; lo que es cierto es que detrás de esa actitud de "desconocimiento" esta la complicidad de una izquierda de arriba.

Otra fachada más es la que se realiza desde la lucha contra la represión, la represión del gobierno federal es condenable y su denuncia vende en los medios. La represión contra La Otra Campaña, contra las comunidades zapatistas, no existe, ni la ven ni la oyen.
A diferencia de 1994, en donde esa masa informe que era la sociedad civil y que logró detener los ataques a los pueblos indígenas de Chiapas, hoy la situación es diferente.

Ya no hay sociedad civil, lo que se ha establecido con La Otra Campaña es una diferenciación de la sociedad en dos polos opuestos y enfrentados: Arriba y abajo.

Arriba están quienes nos quieren seguir despojando, despreciando, reprimiendo y explotando.

Abajo quienes resistimos, luchamos y queremos construir una sociedad más justa, más equitativa.

Abajo la tribu Cucapá resiste, pelea y avanza con La Otra Campaña, abajo las comunidades zapatistasa resisten y luchan.

Abajo tenemos que construir la respuesta organizada para detener esta guerra y continuar con la construcción del programa nacional de lucha, que será la bandera con la que saldremos a partir del año que entra a invitar a luchar a todo el pueblo de México.