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Julio 20 de 2007
:En el Magdalena, para nadie es un secreto que al lado de la empresa Bananera Chiquita Brand, el representante a la Cámara Jorge Luís Caballero, entre otros, como es el caso del mismo Miguel Pinedo Vidal, impusieron a sangre y fuego su poder, que es el del uribismo. Ellos con unos varios alcaldes, concejales y otros funcionarios a los que el pueblo no quiere ni respetar sino que les teme. Ellos han sido impuestos con el fraude y el terror y son los causantes de las masacres, desplazamientos y zozobra de la población de la zona bananera y de las localidades donde se encuentran los hatos ganaderos.
Entre los hombre de Caballero en el corazón de la Zona Bananera están el concejal del municipio Zona Bananera Félix Sarmiento y el aspirante a la alcaldía del mismo municipio magdalenense. Los nexos con Hernán Giraldo con la coordinación plena de la Primera División del Ejército no son desconocidos, lo mismo que es vox populi la colaboración estrecha que prestaba el Fiscal camilo Osorio a estos bandidos. Estas verdades en Cienaga, en Aracataca, Fundación y Santa Marta son chismes de esquina conocidos por todos. Es por eso que hoy en día nadie en el Magdalena cree en investigaciones exhaustivas de las instancias estatales.
Cuando Luís Carlos Restrepo dijo en el Congreso de la República: “Convoco a cualquier ciudadano que se haya desmovilizado a la fuerza que lo denuncie públicamente y ante las autoridades para que no sigamos hablando de presunciones”, refiriéndose a las denuncias sobre falsos autodefensas que se desmovilizaron en el Cesar, parece que olvidó queso de las falsas desmovilizaciones es una práctica cotidiana en el gobierno como ocurre con el caso de los desmovilizados de Hernán Giraldo que fueron gente desempleada que recogieron del mercado de Santa Marta APRA hacer la apariencia de la desmovilización.
Igual hicieron en Valledupar donde recibieron con bombos y platillos a Jorge Cuarenta cuando se entregó a las autoridades. Entre quienes le dieron recibimiento de héroe, algo que fue asqueroso para los que tenemos muertos en esta orgía de sangre desatada por Jorge Cuarenta, había parlamentarios y personalidades políticas y hasta el comandante de la Policía, fuera de Escalona y otros majaderos que le sonreían al asesino como si no supieran que ha sido el autor de terribles genocidios por cuenta del terrorismo de Estado.
Una verdadera fiesta le hizo la oligarquía más rancia de Valledupar insultando el dolor y el luto de los miles de dolientes que hay en Valledupar. Estos hechos nos indican cual es el trato verdadero que le irán a dar al asunto. Seguramente que no va a haber sanciones ejemplares contra los criminales y mucho menos el resarcimiento para las víctimas.
Si estuviéramos en otro país es bandido gobernador del Cesar ya estaría también en la cárcel. De tal manera que más ha sido la bulla que la cabuya, y los paracos siguen armados, muchos legalizados y otros en permanente accionar con el apoyo de la Brigadas ahora con el título de paramilitares de Nueva generación y muchos cobrando impuestos en las propias calles de Valledupar a cada comerciante en las narices de la policía.
LUIS SANDOVAL
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