Julio 10 de 2007
En el caso de Sucre, donde el gamonalismo ha impuesto durante décadas su arbitrariedad arrogante y mezquina, lo cierto es que el paramilitarismo se convirtió en la herramienta predilecta de los caciques aristócratas, latifundistas, ganaderos, acostumbrados a mantener humillados a los campesinos y a los trabajadores de los grandes hatos. Por eso a la gente no se le hace extraño todo lo que se está denunciando en el presente sobre los vínculos de paramilitares y políticos sucreños.
Los políticos de este departamento son los mismos latifundistas que siempre han abusado del pueblo. Desde mucho antes de hablarse del fenómeno de la narcoparapolítica ellos aplican el terror y el engaño contra los más humildes, de hecho sus prácticas de explotación económica son semi-feudales.
De tal manera, entonces, que lo de los cuatro diputados de la Asamblea del Departamento que fueron capturados por sus vínculos con el paramilitarismo es sólo un pequeño ejemplo de lo que ocurre en estas tierras sabaneras. Igual concepto se puede dar de la vinculación de los congresistas sucreños Álvaro García, Jairo Enrique Merlano, Erick Morris Taboada a procesos judiciales por sus relaciones con el paramilitarismo.
Hay que seguir auscultando porque al lado de ellos hay muchos más. Para dar sólo otro ejemplo, porqué no se requisa el entorno de Salomón Feris Chadit y de su hermano el ex parlamentario. Salomón es cabecilla principal del paramilitarismo.
JOSÉ PERALTA (Sucre Colombia)
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