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Julio 16 de 2007
En Sucre nos hemos pasado una vida luchando por la tierra que nos arrebatan los ricos, denunciando los atropellos de los politiqueros y latifundistas, sufriendo el dolor y el luto de cada muerto a manos de las llamadas autoridades, viviendo en la zozobra de no saber en quien creer.
Sucre reclama justicia social por tanto abandono, pero reclama también justicia por toda la muerte que han sembrado los criminales del Estado en nuestras comunidades.
Nosotros acusamos a los politiqueros arisrtócratas que lo único que han hecho es robarse el departamento, explotarnos hasta la saciedad y aplastarnos con sus métodos de terror. Ojalá se fueran todos, parlamentarios, diputados, gobernador, muchos alcaldes y concejales bandidos…, pero no para que vengan a reemplazarlos otros de sus mismas bandas criminales. Porque aquí lo que hemos visto sin que las Cortes y la Fiscalía impongan justicia es una verdadera mafia de parlamentarios, diputados gobernadores y diversos funcionarios públicos entre los que juegan papel estelar el ejército y la policía.
Ahora no voy a referir todos los casos sino en específico el del bandido ladrón y asesino que posa de hombre honorable, el criminal Miguel Ángel Nule Amín, a quien menciono especialmente porque después que engañó tanta gente como dirigente del Nuevo liberalismo, diciendo que traería la moralidad a Sucre como vocero de Luís Carlos Galán Sarmiento, lo que hizo fue robarle tierras a los campesinos, a quienes les ofrecía sumas irrisorias de dinero y los obligaba a vender con la presión de sus asesinos. A mucha gente que no le quería “vender” la mandó a matar. Y no olvidemos que la hacienda Las canarias es sinónimo de muerte porque ahí se dieron las principales reuniones a partir de las cuales se desbocó el parmailitarismo en Sucre. Ahora el bandido asesino está escondido en Brasil y la gente de Sucre sigue despojada y de luto, mientras su familia sigue posando de gente honorable y disfrutando lo que le arrebataron a los más humildes.
JUANA CÁRDENAS:
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