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Septiembre 27 de 2007
Saludo a los cumpas de Nuestra América para contarles que Perú está conmovido por el vil atropello acometido por los fujimoristas. Ahí dejaron ver su estirpe asesina profanando un símbolo a los seres queridos victimas del la dictadura. Sin embargo no es que ahora las cosas hayan cambiado mucho, Alan es un traidor con un temible espíritu de represor, todavía está cobrando cuentas a los dirigentes del movimiento popular que aún no dormita en Perú después de gigantescas marchas. Los dos son de la misma ralea. Pero se le deberá atribuir más inteligencia a uno de ellos, el que está en el poder que ha ganado de la experiencia del otro.
Hasta Pronto/
Miguel Bernal |