Voy a inspirarme en estos versos bravíos,
Versos que van inspirando mi corazón
Acompañados por la brisa mañanera,
Que acaricia el ancho sol.
Voy a pegarle un grito a la sabana inmensa
Para decirle ¡Que viva la revolución!
Llevo en la flor de mis labios, la voz rebelde
De un pueblo que a mi lado lucha con fervor.
Es un pueblo incansable que lucha con talento y honor,
A mi espalda llevo un morral y en mis brazos un fusil
Para castigar al enemigo traidor.
Voy siguiendo las huellas vivas de mis guerreros,
Valientes inmortales que hoy los recuerdo con mucho respeto y valor,
Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, el viejo Josélo,
HGA, Jorge Briceño y Felipe Rincón.
Dejaron en nuestras mentes muchas enseñanzas vivas,
De bastante proyección
Como ejemplo el PCCC y el MB
Y en cada enseñanza nos decían:
¡Camaradas pronto vendrá la revolución!
Ahora que voy en mi marcha,
Voy cantándoles a mis viejos camaradas
Una bella canción, una de Julián Conrado, de Cristian P, de Lucio Iguarán
Y un poema bien llanero, para alegrar mi folclore
Diciéndole a mi guerrillerada
Que no perdamos el brío, esta lucha es nuestra
Esto es para echarle pichón.
Por eso no importa que la lluvia y el barro,
Mojen mis pies cansados,
En la noche la luna llanera me alumbrara con gran esplendor
Y al amanecer me recibirá la aurora
Quitándome el frío y llenándome de calor.
Palmares, eliconias y vellouseas
Me regalarán su aroma, en hilos de seda con gran esplendor.
El turpial sabanero me silbará un canto
El arpa me regalara una tonada y el arrendajo negro,
Me regalara un contrapunteo con el loco ruiseñor.
Los en las escuelas saltarán de alegría
Al verlos con sus marchas, con fusil, morral y machete
Van cantando una linda canción
“Manuel Marulanda está vivo, él es nuestra sangre,
Él es nuestra revolución”.
Son filas infinitas que van pasando por sabanas y palmares
Caminos fangosos, montañas inmensas, de gran espesor
Van en sus filas mujeres muy hermosas
Ellas son como la eliconia, son como la flor de mi llano
Ellas son las guerrilleras farianas,
Ellas son las hijas de la revolución.
Son valerosas mujeres y hombres de talento pujante
Con lealtad y buena proyección.
Ellos van llevando atento el oído en el combate
Dando pasos muy firmes, con mucha precaución,
En sus mentes llevan las órdenes de sus mandos superiores,
De aquellos guerreros inmortales
Manuel Marulanda, Jacobo Arenas, Josélo
Y la voz timbrada de acero de Jorge Briceño
Inmortal camarada hasta el día de hoy.
John Richard “Gafas”
3 de diciembre de 2010